Friday, October 20, 2017

BOLERO #30: ORGASMOS (MONTEVIDEO A PUNTA EN VOZ DE LA TELLADO)

"Cómo imaginar que la vida sigue igual": preguntaban muy tarde en la noche, desveladas, repetían las muchas y distintas voces de Roberto Yanés, Tito Rodríguez, nosotros los "que nos hemos amado tanto", en ambos polos continentales; una inquietud mitigada, embadurnada, empapada de placer por el suave silbido de las brisas australes en las aguas del Atlántico Sur y los tímidos golpes de los copitos de nieve sobre el cristal del ventanal en el norte.

Una preocupación delirante, un orgasmo, en cuerpos separados por tierras y mares, formulada en forma de preguntas, sueños, deseos de saber, de ruegos, "escríbeme", ganas, "son tus cartas mi esperanza", miedos, "cómo despertar si tú no estás", conjugados en las voces de Yanés y Tito; en las nuestras.

Cómo pretender otra realidad, cómo consolarnos, si falta uno de ustedes o nosotros, o el bolero deja de acurrucarnos, erizarnos, prender cada hormona, convertirnos en puros deseos, son las interrogantes que formulamos y vivimos juntos, grabadas en cartas, vídeos, correos cibernéticos, discos, textos en la tableta electrónica con sus silencios y borrones. Tantas preguntas que pueden ser alentadas o tranquilizadas por la esperanza; explicadas por "temores o alegrías"; subsanadas por las tonterías, las que vivimos juntos en ambos sitios: el frío norte y el caliente sur, "nosotros que nos amamos tanto"; en un bolero que no puede existir sin la "misma vida mía".

-¿Dónde estoy? ¿Dónde? Por favor, digan, respondan, ¿dónde estoy?
- El Porsche, ¿de quién era?

"Cómo imaginar si la vida sigue igual", en las voces de Tito Rodríguez y Roberto Yanés despertaban los temores, traían alegría, aliviaban las inquietudes de los amantes, ¿dos hombres? ¿Uno?

 "Y aunque sean malas nuevas"; canta, escribe, cantan, escriben, van y vienen.

-¿Bailamos?

Thursday, October 19, 2017

LA LESBIANA JUDÍO-AMERICANA Y EL PERPETUO SOCORRO DE MIRAMAR

Una vecina aquí en los Heights, profesora universitaria, que saluda selectivamente, evoca a una lesbiana judío-americana, "a very Puerto Rican friendly feminist liberal" que una vez, hace años, en una cena donde estaban dos o tres invitados que procedían de distintas clases sociales en PR le dijo, llena de orgullo, a uno de los comensales, que él era bien Perpetuo, refiriéndose al muy exclusivo colegio privado en San Juan, y lo dijo porque quería establecer diferencias, congraciarse; sabía lo que decía y hacía. No dudo que esté en contra de Trump y no se da cuenta que ella es parte de -cree en- los esquemas ideológicos que sostienen a los Trumps del mundo.

MISSISSIPPI

I wrote this brief essay in 2009 and recently revised a phrase or two, but the message remains the same:

Extreme cases of hate and violence towards that other person who belongs to a different group (racial, ethnic, sexual, linguistic, religious) are the result of underlying ideas and attitudes that are formed, to some extent, by what we know or not about ourselves, the "opposing group", our own intentions or those of larger forces. A murder cannot be compared to less violent acts, like certain actions or words, but the latter can add to the conflict. What we consciously do or say will determine if we want to stop or continue reproducing the hate, simply allowing it to take place. My years as a lecturer, not in Mississippi, but at a liberal institution in one of the CUNY campuses, brought me in contact with people who were dismissive of people who "were different", and could not wait to make derogatory remarks about Puerto Ricans or gays, some of them dressed up as pseudo-intellectual constructs, but offensive nonetheless. The consequences are not the same as a murder, but can often lead to very destructive ones. To stop the violence one needs to face the roots of the ideas and actions behind it. 

This blog, personal history and work as a teacher and lecturer on bilingual education led me into being very attentive to the issues discussed in the following link, particularly now with the rise of the ultra right in the USA. 

http://www.nytimes.com/2011/08/23/us/23jackson.html?hpw

Como decía un eslogan durante los sesenta, y el título de una película: "O nos liberamos todos o no se libera nadie"; "Prohibido callar".

BOLERO #1: PENTAGRAMA (MONTEVIDEO A PUNTA EN VOZ DE LA TELLADO)

La noche de anoche fue acompañada por "una mujer de ojos color turquesa, rostro de nácar, sentada al lado de un hombre de pelo gris, apuesto galán hacia quien ella extienden lentamente sus angulares y finas manos, uñas rojo encendido, en camino a Punta del Este."

"El chillido de las llantas sin control acompaña al bolero. Presiona el freno. Ella retira las manos, rasga la tela del asiento, las  lleva hasta los muslos, la falda, la boca; un suspiro.  El Porsche destruido."

"Silencio sepulcral. Sonidos de sirenas, los amantes": ofuscados recuerdos de la pasada noche, la que duró diez años en cuajar y volvió a empezó la mañana siguiente, un  día de San Valentín.

La voz de Corin Tellado cantaba a duo con Lucy Fabery:  "La noche de anoche".

14 de febrero, 6:00 a.m.: Ding, ding, ding timbrea el email, del café a la pantalla en menos de un segundo.  Un San Valentín que no esperaba y el re-inicio de una relación perdida, no olvidaba, neutralizada, para esta mañana ser activada de nuevo sin "deletes". ¿Hasta cuándo?

Empezó hace diez años y aquella mañana, día, noche de San Valentín volvió, "yo que estaba tan tranquila...", en duo con Lucy Fabery, tantos años más tarde, sigue, no para, otro bolero.

14 de febrero - 14 de marzo: Los dings se multiplican, diez veces al día, esta historia, otra, sugerencias y deseos de compartir mucho más que mensajes cibernéticos: vivir juntos,  casas y playas; dudas: estoy muy viejo, no importa, te cuido, me cuidas.

Hay que pausar, el subir y bajar de emociones sueltan las defensas y las verdades empiezan a aparecer, los celos infundados, equivocados juegos eróticos y repetición de lo que ya había antes detonado la separación.

En Montevideo lo conocí. Su enrizado pelo negro, sus ovalados ojos morunos dirigían el deseo: poseerlo, besarlo, caminar por las ramblas, de manos. Me controlé. "Como en un sueño sin esperarlo...", y eso fue todo, un sueño en tiempo de bolero cantado a duo con Corín Tellado. 

"El duo Tellado-Fabery, el Porsche destruido: 'todo es nuevo para mí, estoy aturdida'."

14 de marzo, 6:00 a.m.: Ruptura y definición de espacios e intereses. Otro hasta luego, otro relato, otra despedida, quizás diez años más tarde. Una explicación poco telladiana detona los conflictos.

¿Raíces distintas? Como si fuese una mata de yuca. Delete.

"Sí estoy sintiendo lo que nunca sentí" enreda la una vez tranquila vida, ajustada a la edad, los relatos predecibles, las rutinas; desplaza las contradicciones, las ideas sobre orígenes, sexo, deseos, "te lo juro, todo es nuevo para mí”: repite la Fabery.

14 de marzo, 7:00 a.m.:  Me identifico con el cono sur, tomo mate, oigo boleros. Me desarmó y elevó el volumen de “la noche de anoche". Proceso las últimas semanas, los últimos diez años.

Yo que estaba "disfrutando de esa calma de un amor que ya pasó", en esa etapa, edad madura, cuando quedan solas, quietas las palabras, los sentimientos apaciguados, hasta que vuelve, escribe, empezar de cero, de nuevo. y cuestionar: "qué tú estas haciendo de mi.....".

14 de marzo, 9:00 p.m.: Un ding, otro ding y otro ding me atraen a la pantalla, pide una segunda oportunidad, todos los antepasados llegaron en bote, yolas, a pie, sin compromisos, conocernos, una segunda oportunidad.

"¿Qué quée?, si llevamos diez años en ésta” -Le digo que sí.

Vuelvo a sentir lo que no quería despertar, lo que esta noche "....me hace comprender, que yo he vivido esperando por ti".

15 de marzo, 4:00 a.m.: La voces que hablan en bolero y los boleros narran los delirios de la mujer de ojos color turquesa y largas acicaladas uñas color rojo subido, sus lamentos, sentirse engañada.

-Por qué me llevaste hasta Punta del Este, si sabías que vos no me querías? Mentiras, puras mentiras, tus correos eran puras mentiras. 

"Estoy aturdida".

Y así un capítulo más de un romance separado por miles de millas de distancia, espacios y tiempos curvos, una novela rosa contada en bolero con un final feliz.

"Yo que estaba tan tranquila."

Wednesday, October 18, 2017

BOLERO #2: ESTADOS (MONTEVIDEO A PUNTA EN VOZ DE LA TELLADO)

Aturdidos: Renée Barrios, acompaña a la Tellado, a los novios, el autor. No pueden esperar frente al teléfono multi-funcional o frente a cualquier otro artefacto, "yo que estaba tan tranquila", por correos electrónicos, una clave, tonada, un nuevo estado de ánimo.

Ansiedades: la Barrios interpretar a la Rexach; Pedro Vargas a Zorrilla Martínez y Ruiz Galindo.

Delirios: correos,  "acabo de llegar de Punta",  con un enlace a un pueblo uruguayo, "donde iremos" cuando esté por allá, y su gusto por activar todas las neuronas, espíritus, lujurias.

Deseos: filtrados por las técnicas bolerístico-narrativas telledianas que los conjugan, manifiestan su historia: comenzó en Santiago de Cuba; caminó por el puerto de Veracruz, México; emborrachó sus angustias en San Juan de Puerto Rico; se fusionó en tango en Montevideo, Uruguay; bailó sin "esperarlo, te me acercaste" en el Barrio Latino de Manhattan,

Lúdicos: más divertidos que los celos; más intensos que la ansiedad causada por la espera,"disfrutando de esa calma" que "la historia de un amor", ese incomparable, único, "como no hubo otro igual".

Reflexiones: de lejos, durante una tarde de lluvia manzaneriana; de viaje, en la nave de la Rexach, sin rumbo, un texto, una melodía que superan la vivencia misma.

-¿Por qué me trajiste a este hospital? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por quéee?
-"Usted es la culpable de todas mis angustias.."
-El Porsche quedó destruido.
-Mentiras, mentiras, mentiras.

BOLERO #24: CULPAS (MONTEVIDEO A PUNTA EN VOZ DE LA TELLADO)

Inaudible, casi inaudible, rogaba: "Perdón, si es que te faltado" -desgarrados sus llantos, lleno de dolor, de rodillas frente a un altar dedicado a ella.

"Perdón, cariñito amado": respondía, sin fijarse en ninguna imagen en particular, embelesada, pasaba las páginas del álbum de fotos dedicado a él, y solo a él; a su gran bolero.

"Si tú sabes que te quiero": confesaban, en dúo.

Anhelos y esperanzas se vieron casi perdidas durante lo intentos anteriores cuando Daniel Santos y Orlando Contreras trataron de calmarlos. No lo lograron; no pudieron satisfacer las ansias de los amantes y las del autor; y el culpable fue Daniel.

Su muy particular estilo de lumpen arrabalero los desconcertó, poco amoroso, nada convincente; diluyó el perdón que tanto querían oír, sin las caricias o matices que comunican la vulnerabilidad sentida por todos los que deseaban la reconciliación, "que es todo lo que ansía mi pobre corazón".

Otros interpretes, durante las mismas tormentas en Punta y en Manhattan, obsesionados con una única ilusión, amar de nuevo, mantuvieron viva esa fuerza interior que se teme pueda desaparecer; esa que en un momento, cuando no hay la remota posibilidad de volver a ser un solo cuerpo, dos en uno, no desaparece por completo; la fuerza que "dentro, muy dentro" lleva a los amantes, el autor, los boleristas a profesar el amar sin condiciones; la fuerza inexplicable; la que quizás es el amor en su más puro estado; esa que logra que los amantes continúen por la "vereda tropical", hasta encontrar a aquellos que posiblemente podrán ayudarlos a empezar de nuevo; la fuerza que "ansía -su/mi- pobre corazón".

Marc Anthony y Ednita Nazario, menos soberbios que Daniel Santos, más sublimes, ayudaron a recuperar los anhelos, la esperanza; aliviaron "el intenso vacío", la inquietud del pobre corazón que "todo lo que ansia cuando ama" es pedir perdón.

- Perdón nunca nos ha faltado. Vida de mi vida, perdón
- Te amo. No puedo seguir si ti. No me quedan fuerzas.

Los dúos acompañan los delirios del apuesto galán, el que, a pesar de tantas veces oír las distintas versiones del perdón, sigue sintiéndose engañado:

-¿Por qué me llevaste hasta Punta del Este, si sabías que vos no me querías? Mentiras, puras mentiras, tus correos eran puras mentiras.

Y así una vez más, un romance, separado por miles de millas de distancia y entornos, el cual, al igual que en el primer capitulo del mismo -siempre cantado, contado a dúo-, puede que tenga un final feliz o puede que, para los enlodados en lágrimas, desbocados en risas, se repita, o que encuentre otras versiones de un mismo bolero.

-Estoy aturdida, el Porsche, ¿dónde está?

El autor, la novelista en voz ajena, los amantes, bolerista, todos juran que jamás nada, ni nadie los separará; que "adorar ansía", y "como en un sueño", se dejan, atreven pedir "perdón, vida de mi vida".

BOLEROS: MONTEVIDEO A PUNTA EN VOZ DE LA TELLADO

Su historia es falsa; su narrativa, desestructurada; sus personajes fluyen y se diluyen en voz de la Tellado, que tampoco es su propia voz. Lo único que tiene substancia son los boleros, todos y cada uno de los boleros que acompañan un romance que comenzó un día de San Valentín en distintos puertos: Montevideo, Nueva York, San Juan, Punta del Este, otros y otros. Y como todo bolero, un romance sin fin, una melodía, una "caravana de recuerdos/ por mi mente ha pasado", que no dejan que las olas borren las huellas.