Saturday, February 17, 2018

LA IDENTIDAD DECORADA Y EL DESEO DE SER OTRO

“¿Cuántas veces he sido testigo de la chispeante felicidad que en tantos despierta un ‘tú no pareces puertorriqueño’? En otras palabras, no parezco pobre, paso por blanco y puedo transmutarme en el objeto de mi deseo. ¿Cuántos conciudadanos, luego de vivir en el extranjero, se enorgullecen de haber sustituido su acento por otro? ¿Cuántos confiesan con una satisfacción pícara que no leen, escuchan o ven nada puertorriqueño? (Eduardo Lalo: “El final de la historia”, El Nuevo Día, 12/17/2018)

Aunque Eduardo Lalo otorga esa necesidad de ser otro -que tanto aqueja a muchos- a los puertorriqueños, esa patología psico-social afecta a otros grupos, otros pueblos; y en muchos casos se manifiesta en distintas capas en una sola persona. Los hombres y mujeres negras, trigueñitas, indiecitas que blanquean su cutis, estiran su pelo y hablan con el acento y tono nasal de mujeres burguesas blancas puertorriqueñas o de hombres con poder sobre los más pobres, los menos cultos, no sólo preferirían que los identificaran con otro país (“tú no pareces puertorriqueño), también piensan que hablar inglés, aunque no tengas mucho que decir en ese u otro idioma, les da status sobre los que no lo hablan (qué mucho joven es matriculado en colegios privados chipichape en Puerto Rico sólo porque allí va a aprender inglés, para una vez graduado, terminar limpiando pisos en Disney),  quieren desaparecer su herencia africana, mestiza, su historia personal y de familia; desean ser vistos como que proceden de otras clases sociales, otras razas. Los otros se convierten en su disfraz, los decoran.  Frente a esos trastornos de personalidad y sociedad, o los observas y callas o escribes sobre los mismos como han hecho tantos autores, científicos sociales, psiquiatras.  Por supuesto, aquellos que delatan esos trastornos tendrán que luchar contras las personalidades que los sufren. En City College tuve que enfrentar muchos estudiantes que presentaban síntomas de esa patología psico-social, pero como era uno de los temas que cubría en mis clases, estaban obligados a leer sobre la misma. Desafortunadamente, la mayor parte de la población ni se entera, ni quiere. No es fácil reflexionar sobre uno mismo y derrumbar los cómodos esquemas interiores que controlan el cómo somos y quisiéramos ser. 

Friday, February 16, 2018

MUJERES STRAIGHTS (ALGUNAS), LOQUITAS PELUQUERAS Y OTROS HOMBRES GAYS

En la extensa -y estudiada en universidades- literatura que discute la homosexualidad o que la usa como fondo o recurso estilístico aparecen comúnmente el tema, situaciones, personajes que recrean la relación entre distintos tipos de mujeres y los hombres gays. Entre estas mujeres se encuentran las que piensan que todos los hombres gays son iguales, que no hay diferencia entre una "loquita peluquera" y un hombre profesor universitario, entre un joven homosexual y uno mucho mayor, entre un vecino en el condominio y un tío con cierto rol en la familia. ¿Cómo se enfrenta uno, que juega el papel de tío mayor, profesor universitario a una proletaria que lo tutea y hasta se atreve regañar cómo si fuese uno la "loquita peluquera"? ¿Se aleja para no tener que seguir tolerando faltas de respeto craso o se queda, mantiene cierta separación y observa la falta de discresión e ignorancia, o la ayuda con clases de cultura, historia y literatura? Si la proletaria puede, si quiere, si tiene los recursos intelectuales y emocionales para poder crecer,  y si sabe leer, y si uno no está cansado de repetir el camino y decide como en los versos de Antonio Machado, seguir porque prefiere hacer "camino al andar", abandonar, al igual que en el poema de Mark Strand, espacios, y así "otros aires los rellenan", y recordar, cual Constatin Cavafis en su viaje hacia Ítaka, que "sabio como te has vuelto, con tanta experiencia/ entenderás ya qué significan las Ítakas".

Thursday, February 15, 2018

CÁTEDRA SOBRE TRAVESTIS RENACENTISTAS

Eso es lo que eres, una travesti, y al no aceptarlo, eres una descarada. Si crees que con tu sonrisita y tu boquita apretujada me vas a engañar, te equivocas. Si crees que al vestirte de gris con una ropa tan sobria me vas a seducir, ni lo pienses. Te he leído hace mucho tiempo. Conocí quién eres y de dónde vienes. Me informé muy bien sobre tus juegos con tu gran maestro. Travesti. Eso es lo que eres una vulgar y vividora que traviste para esconder su verdadero yo, y no para expresarlo plenamente. ¡Y que ayudante! ¡Y que aprendiz! ¡Ja! Lacra, parásito. La historia te ha delatado. ¡Esos colores! Ese efecto vaporoso, esa superposición de varias capas de pintura extremadamente delicadas, esos contornos imprecisos, esa vaguedad y lejanía no esconden quien eres. Basura.  ¿Profundidad? ¿Tú? Profundidad tenía quien te hizo. Eras un don nadie, y tu maestro fue el que te dio poder, permanencia, historia, eternidad histórica. Tu yo quedó detrás de los oleos, los contornos imprecisos, y el maestro a propósito te envolvió en esa especie de niebla para difumar tu perfil y darle más importancia a la atmósfera y a la recreación de tu yo que a tu yo mismo. Si no fuera por el cuadro, hoy no estarías aquí. Mira como te miran mis estudiantes, perplejos, no están acostumbrados a que nadie te hable así, a que te las cante sin predicamentos, a mostrar tu verdadera cara. Tan buenos, tan obedientes, tan embelesados ante tanta belleza, cultura, tan impresionados por ti y lo que representas. Tan en busca del lenguaje fosilizado, de las interpretaciones en la academia. No eres la única vividora. Ellos también lo son. Aquí están en espera de hacerse miembros de los escogidos, los que residen en las torres de marfil. Los que flotan sobre las masas son tan vividores como tú. ¿Por qué se van? ¿A qué le tienen miedo? ¿A otra versión del mundo?  Mira a quien tienes al lado. A esta, tan doméstica ama de casa, siempre esperando frente a esa ventana, aburrida, vete a trabajar, vaga, deja de estar dependiendo de tu marido. Vestida para jugar el papel que te corresponde. Por lo menos esta otra se vistió de mujer y transgredió. Tú no te atreviste. Señora pequeño burguesa. Patética. Cumpliste con lo que te decían que fueses. Te ves llena de tranquilidad, feliz y agradecida por lo que Dios te ha dado. Con ese modelito de tejidos flamenco, con ese sombrerito de muy fino lino, tan lindo, blanquito. ¿Se van? Flamenca de mierda, contigo y con Vermeer hablo más tarde. ¿A qué le huyen? ¿A la verdad?  Y tú mi querida Mona Lisa, sigues ahí sonreída, riéndote de todos ellos y de todos de nosotros.

Wednesday, February 14, 2018

BAJARON DE LOS ÁRBOLES

Como motivo de burla y para sentirse “euro-descendiente”, ahogado en su propio ego, el joven clase-media argentino dijo que sus antepasados bajaron de un barco y los de sus vecinos peruanos, de los árboles. Él se gozó su propio chiste. El joven argentino no podía aceptar que se estaba ofendiendo a sí mismo: el color de su piel, sus ojos oblicuos, su grueso pelo negro y lacio, su acento con marcada influencia quechua o guaraní o mapuche en la entonación, cuando hablaba, su amor por el mate, lo delataban. 

Tuesday, February 13, 2018

ALTA MAR

El crucero carga miles de viajeros en busca de placer instantáneo y llano sin tener que profundizar sobre el porqué de esa sensación que abruma y nunca podemos describir con lujo de detalles, aunque sepamos lo que la causa. Niños acondicionados con todo tipo de artefacto que sirve para mantenerlos protegidos y en contacto con los adultos, corren y gritan por los pasillos, mean en las piscinas y piletas revoltosas, empapan a todo el mundo cuando saltan desde el trampolín o desde el borde, comen pizzas y hamburguesas junto a sus obesos padres antes de correr para ser los primeros en las filas de los restaurantes. Cientos de hombres y mujeres los acompañan con vasos y bebidas adornadas con pedazos de piñas más grandes que los vasos, y cerezas enlatadas flotando dentro de los diversos tragos. Los más ancianos miramos, observamos de lejos, sabemos que hemos estado en "espacios sensoriales" parecidos; entendemos la algarabía, mientras cabeceamos en las sillas, esperando por el sueño que produce mecerse en un barco en alta mar.

Monday, February 12, 2018

EL CLÓSET DE SEGISMUNDO

-Segismundo, Segismundo, sal del clóset.
-¡'tas loco!, contigo allá afuera.

Querido amor:
Escogiste vivir en una vitrina
estreñido maniquí, tan bien vestido.

Carcelero de tu vida 
respiras aire comprimido
en tu calabozo, encuadrado
en cajita de cristal, sin salida.

Adorado Segismundo: 
Mis besos no sientes
te espantan
en tu ahogo 
solo miras
te hablas. 

Friday, February 9, 2018

TIERRA SOBRE LA PIEL Y EL ALMA

El que observa a la familia clase media, con sus mores y logros, no puede concluir que siempre fue así. Después que mis hermanos mayores se fueron de la casa, la pobreza y miedo a seguir empeorando era tal que llegó un momento cuando mis padres terminaron alcoholizándose. Mi padre lo fue desde muy joven, pero en esa época empeoró, y mi madre lo acompañaba. No es hasta que me fui a la universidad que comenzó una nueva etapa en mi vida. En la Católica de Ponce encontré la tranquilidad. En Guayama viví rodeado de violencia, alcoholismo y poco interés en mi educación por parte de mis padres. Comía y dormía rodeado de aquella miseria. Siempre en espera de la próxima paliza; los intentos de suicidio; los "ataques de nervios"; el ser despertado a mediado de la noche; las pesadillas. Mis vecinos y hermanas ya casadas veían la situación, me invitaban y proveían cierto grado de confort, de entretenimiento. Dos de mis vecinas eran maestras y comentaban con otros docentes en el pueblo sobre la situación en la que me estaban criando. Mis maestros sirvieron de apoyo. No puede olvidarse, como marca en la piel, a una de las vecinas, cuando yo iba de camino para la escuela, que me llamó, sacó un peine y arregló mi pelo; o, por alguna razón que no recuerdo, dentro de unos de mis salones, darme cuenta que las manchas obscuras en la piel de mis brazos era tierra acumulada. Tendría unos doce años. Por la tarde, cuando llegué a casa, agarré una toalla y restregué todo mi cuerpo con fuerza hasta asegurarme que mi piel estaba limpia y por ahí seguir camino hasta el alma.