Monday, June 18, 2018

NEGROS, BOZALES, PARDOS, BLANQUITOS, TUTTI FRUTTI Y LAS WATUSI

El cómo nos clasificamos, conceptualizamos, unos a otros determina el cómo nos tratamos y hablamos unos de otros: cuán dóciles, geniales, colonizados, sexualizados, idealizados, folklorizados.

No vayan a pensar que lo que viene más adelante es sobre un grupo de rock que se llama Tutti Frutti y las Watusis; mas bien es sobre helados, watusis, y los papeles que algunos de ellos juegan  en el archipiélago portoricensis.

"El negro gana algo de humanidad cuando se le manumite. Al liberto se le denomina moreno, voz proveniente de moro, el bérber norafricano de piel atezada. De idéntico modo el mulato( derivado de mula, descendiente del cruzamiento del asno con la yegua o caballo con burra) se convierte en pardo, voz proveniente del griego pardós, color castaño grisáceo, cuando se incorpora, aunque imperfectamente, a la vida civil, dado que las leyes recortarán, de modo expreso, sus derechos ciudadanos.". (Daniel Vidart. "Negros bozales y negros criollos".  http://www.bitacora.com.uy/noticia_4137_1.html)

Y los gays burgueses, cultos, cuándo y cómo adquieren su humanidad? 

Tutti Frutti y Las Watusis eran los apodos, a sus espaldas, que cierto grupo de estudiantes gays usaban para burlarse y referirse a cuatro compañeros en la Universidad de Puerto Rico hacia  principios de los sesenta. Tutti Frutti, además de ser el nombre del nuevo helado importado, era un estudiante de corte y alarde hispanista, algo decimonónico en sus gustos y modales, bastante cursi, quien no le soltaba “ni pie ni pisá“ a los muy hispánicos, enfundados, profesores de la UPR. Apodo tras bastidores, nadie iba a llamarle Tutti Frutti de frente a uno de los alzacolas de los profesores, y tener que atenerse a recibir muy malas calificaciones. Las Watusis eran tres estudiantes negros que le servían de coro griego a una mujer, estudiante de teatro, quien se atrevía vestir como africana, considerada la primera afro-céntrica puertorriqueña.

Usar estos apodos tras bastidores tenía su razón de ser: llamarle negro a alguien en Puerto Rico para referirse a su raza podía ser considerado ofensivo, se les llamaba trigueños. Si se usaba un apodo de ese tipo, watusis, las consecuencias eran nefastas. Ya para ese momento los negros puertorriqueños no permitían que nadie los ofendiera públicamente, y su entrada y participación en igualdad de condiciones era protegido por el fluido Estado de Derecho. Claro, hay que aclarar que el discrimen seguía y sigue tras bastidores, solapado. Y llamarle Tutti Frutti, nombre de helado importado del norte, a un meticuloso, hispanista y enciclopédico gay en la colonia “usamericana” se explica por sí solo.

Esa extraña situación, gays negros afro-céntricos y mestizos hispanistas en una colonia caribeña “usamericana”, bordea en lo absurdo, fomenta contradicciones muy difíciles de resolver. La identidad étnica-racial-de clase social del colonizado, neo colonizado o proto-colonizado no llega con facilidad. Para la fecha en cuestión, algo quedaba de la colonia anterior, la española, que de alguna manera servía/sirve de referencia para un tipo de crítica, y para cierto grado de cinismo, frente a asuntos tales cómo comportarse o hacer alarde de pertenecer a cierta clase o grupo.

La poesía afro-antillana de Palés Matos, su Tembandumba  y el Conde de la Mermelada, servían de fundamento a los estudiantes que cotilleaban y planteaban las contradicciones que todavía seguían/ siguen sin resolver, reflejadas en los ritmos de “Tutti Frutti y las Watusis”.

Los finales de los cincuenta y principios de los sesenta recibieron en las universidades a los nietos y bisnietos de los puertorriqueños que se criaron bajo el régimen español; hijos de los primera generación que vivió/sufrió la “usamericanización”. Como parte de ese proceso político-económico-cultural, las antiguas heladerías nativas, con sus barquillas (conitos) hechas a mano y helados artesanales de frutas tropicales sin nada de mezclas o temprana fusión, se convirtieron en piezas de museo, y las cadenas americanas a lo Dairy Queen se apoderaban de los gustos homogenizados, “sanitizados” y “disneylandiados” de las nuevas clases medias. 

Los vestigios del Puerto Rico de las décadas anteriores poco a poco desaparecían. Mucho menos quedaban watusis originarios de Watusilandia y los descendientes de españoles andaban con su “raja” o “mancha de plátanos”(mestizaje) a cuestas. Los hoy llamados afrodescendientes, quienes no tenían mucho que ver con el África ancestral, y los “tutti fruti”, nuevas-clases-medias, hacían su entrada masiva en la academia. 

Algo quedaba de lo anterior, con alguna que otra rezagada práctica y creencia, pues como bien apunta cualquier sociólogo de pasillo universitario, las ideas no desaparecen tan rápidamente, se transforman sin perder sus raíces, y crean contradicciones. Algo molestaba entre los estudiantes: aquello que lentamente hacía su entrada en el psiquis de las nuevas generaciones, lo “usanormativo” y el arrastre del iluso hispanismo de los colonizados caribeños.

El uso del nombre de helado “usa-importado” y el señalar lo afro-céntrico servían como crítica a lo nuevo, a la vez que cuestionaba la reverencia que se le tenía al pasado pre EEUU. Por un lado, critica a la hipocresía de los puertorriqueños en cuanto a los asuntos raciales, mientras se burlan de lo negro, y critica a la pomposidad de los hispanistas; una lucha entre las contradicciones en el entorno de la colonia: nos “usamericamos” mientras nos burlamos del “usamericanizarnos”, criticamos la colonia española mientras nos apegamos a ella y reconocemos lo africano mientras lo despreciamos.

Es preferible camuflear las contradicciones, y evitar el cargar, a lo “new age”, “vibras negativas”.  Y eso fue lo que hizo una de las Watusis, camuflear, cuando se encontró con uno de sus antiguos correligionarios, cuarenta años mas tarde, en el muy "usamericano" bar gay, el Atlantic, del Condado en Santurce. Después de terminar su grado universitario en historia, la Watusi consiguió una beca para estudiar en México, y cuando regresó, llegó transformado. En el bar, mirando hacia el mar, con una frialdad extraordinaria, nada afro-céntrico, le devolvió el saludo a un antiguo correligionario, uno de los que se reunían en las mesas negras del Centro de Estudiantes de la UPR, pues para esa época era en las mesas negras donde se sentaban los más atrevidos, los politizados “come candela” y todo aquel que obviamente no podía sentarse en las mesas donde  se concentraban los blanquitos isleños, los hijos de la burguesía reaccionaria..

Cuatro décadas más tarde, un elegante ”hola” fue todo lo que dijo el ex watusi, seguido por un “ahora trabajo para”, y mencionó a uno de los diseñadores de alta costura en el San Juan del nuevo siglo. De historiador al mundo de la “chicquería”: abandonó el afro-centrismo y entró a los círculos de la burguesía isleña. Quien una vez defendió lo racial como ente que definía cierto tipo de identidad y puesto dentro de la sociedad puertorriqueña, aceptó y se convirtió en parte de aquello que de cierta manera promovía/promueve y defiende lo que una vez su afro-centrismo criticaba. En cuanto al otro estudiante, el Tutti Frutti, cuentan los que lo han visto, que se graduó de un “college usamericano”, que vive en la Florida, está muy neo-criollizado, y dejó atrás el antiguo hispanismo de la colonia;  que descubrió y promueve la literatura “niuyorican”.

Atrás quedaron watusilandia, las mesas negras, y, de cierta manera, tolerar el desprecio paternalista que caracterizaba a muchos de sus antiguos compañeros de mesa, como quedaron atrás los helados de las Delicias en Ponce o el Café Plaza en Guayama, los que una vez fueron remplazados por las cadenas de heladerías gringas, y que luego, por aquello que las vueltas de la historia y sus significantes revelan, también desaparecieron. Las heladerías de hoy ofrecen helados tutti frutti, excepto que son preparados a base de frutas tropicales, no importados, vendidos en los comercios que los inmigrantes chinos controlan por cada rincón de los pueblos en las islas de los encantos, los “Chin Li Cream”. 

Moraleja: Las identidades cambian. 



Sunday, June 17, 2018

ESTUDIO PRELIMINAR SOBRE LA EVALUACIÓN DE LA ESCRITURA ESCOLARIZADA

Durante mis años como docente, pedía a los estudiantes de pedagogía que evaluaran y calificaran los escritos de estudiantes de escuela primaria. No daba instrucciones fuera de que evaluaran los trabajos de los chicos. Siempre sucedía lo mismo (algo que la literatura especializada en la enseñanza de la escritura comprueba y que luego compartía con los futuros maestros): corregían la ortografía, signos de puntuación, y algo de la sintaxis; mucho menos las ideas. En conclusion, estudiantes cuyas imágenes, contenidos eran extraordinarios, pero que no eran tan duchos en los aspectos formales del idioma, eran calificados con notas inferiores a los que manejaban las reglas de puntuación, etc., aunque fuesen bien llanitos en lo que escribían. Illich tenía razón, la escuela escolariza.

EN PIRIÁPOLIS VISITÉ IPANEMA

El mar, a lo lejos, desde la terraza del Hotel Argentino lucía tranquilo; los tibios rayos del sol vespertino jugaban al escondite con las sombras que las nubes formaban sobre el inmenso Atlántico. Una tranquila tarde, por fuera. Por dentro, en mis entrañas, mi alma o el espíritu o mi estado emocional o mi historia se consumían. Como la opción de tomar calmantes o beber licor o anestesiarme con drogas no estaba entre mis posibilidades ni era parte de mis deseos, decidí cambiar el ambiente, buscar otros estímulos, otras sensaciones; opté por oír a Stan Getz interpretando La Chica de Ipanema. Astrud Gilberto lo acompañaba. No era ni soy una chica, ni estaba en Ipanema. La sensación de amor es la misma, en Piriápolis como en Rio de Janeiro. Getz y Gilberto lo comprobaron. Con ellos, amé de nuevo. 

PESADILLAS LLENAS DE AMOR

Te llamo, no contestas.
Te escribo, no respondes.
Te busco, no apareces. 
Sueño contigo; cuando despierto 
siento el cuerpo agotado, desorientado
como si hubiese tenido pesadillas.  

EN CAMINO AL COLEGIO PRIVADO DE GUAYAMA, PR, DESDE LA CUESTA DE BORINQUEN

Vivía en una casa, casi al final de la cuesta donde comenzaba el barrio más notorio de Guayama: Borinquen Rojo. Lo de rojo no era por ser violento -podia serlo-, sino porque durante las primeras elecciones que la gran democracia, que supuestamente son los Estados Unidos, permitió en las islas de Puerto Rico, el barrio completo votó por un partido independentista, ligado a los socialistas. Ella -contemporánea de muchos de los muchachos que corríamos, saltábamos, jugábamos con bolitas de “corote”, trepábamos los palos de mangó, quenepas, brincábamos la cuica y la peregrina, y soñábamos con ser superhéroes-, por aquella calle subía y bajaba sola desde y hasta el colegio privado del pueblo. Nos miraba. No compartía. Sus padres eran iguales de distantes. Una familia de burócratas, empleados -mal pagados- del gobierno, como muchas en el barrio donde también vivían gente bien pobre. “Orgullosos” era como algunos los describían. Los menos corteses usaban la expresión preferida por tantos puertorriqueños: “comemierdas”. Fue a la universidad, estudió pedagogía, regresó, y cuando empezó a trabajar como maestra -seguía igual de estirada y excluyente- dejó de hablarle a los padres, mucho menos acercarse a la cuesta de Borinquen. Se enteró, cual cuento por García Márquez o radio novela a lo El Derecho de Nacer, que no era "hija natural"; había sido adoptada. 

Saturday, June 16, 2018

IF THE VERSES COULD LIBERATE THEM - EIGHTEENTH CENTURY POOR CHILDREN, RICHARD BLAKE AND US AND THEM AT THE BORDER, THEM POOR THEM

“Orphans and the illegitimate children of the poor could be sold into apprenticeships that offered meagre prospects; young boys were used to sweep chimneys (by scrambling up as ‘climbing-boys’); prostitution and dire housing conditions were continuing problems. Some philanthropic initiatives attempted to address these issues, but asylums and charity schools were often linked to the exploitative apprenticeship system. In 1788 David Porter tried to initiate legislation to protect apprentices, but the resultant bill was drastically diluted by the House of Lords. The cause was taken up by others, including the Society for the Bettering of the Condition of the Poor. Such moves were accompanied by a new drive to improve the education of the lower orders, initiated in the 1780s by the Sunday School movement. But even as these reforming movements gathered pace, children were beginning to be sent from London workhouses to labour in northern cotton mills.” (Andrew Lincoln” “William Blake’s radical politics”)

Auguries of Innocence by Richard Blake

To see a World in a Grain of Sand
And a Heaven in a Wild Flower,
Hold Infinity in the palm of your hand
And Eternity in an hour. 

A Robin Red breast in a Cage
Puts all Heaven in a Rage.
A dove house fill'd with doves & Pigeons
Shudders Hell thro' all its regions.
A dog starv'd at his Master's Gate
Predicts the ruin of the State. 
           (a fragment) 

If extreme poverty and hunger in themselves mark children for the rest of their lives, what can we say about those Robin Reds in a cage staring at the dogs at their masters gates.... is all heaven in a rage or just the few "poetas locos" who might also be jailed or silenced for singing about cruelty, cruelty..... 


MY BODY IS A POLITICAL ACT (NOTAS PARA UNA CLASE)

Ya las gentes murmuran que yo soy tu enemiga
porque dicen que en verso doy al mundo tu yo.

Mienten, Julia de Burgos. Mienten, Julia de Burgos.
La que se alza en mis versos no es tu voz: es mi voz
porque tú eres ropaje y la esencia soy yo; y el más
profundo abismo se tiende entre las dos.

Tú eres fría muñeca de mentira social,
y yo, viril destello de la humana verdad.
                 (tomado de A julia de Burgos, por Julia de Burgos)


En el momento cuando nuestros cuerpos son usados como metáforas o modelos para formular políticas o para beneficiarse de los mismos (la fag-hag española es evidencia que sirve para explicar este último concepto), el Estado o la Iglesia o el organismo o la persona que sea los convierte en instrumentos politicos, y cómo tal el cuerpo responde, o se censura o señala, acusa como Balzac o Julia de Burgos)

“Being transgender and a woman of colour, my body is political. Throughout my life I have had to navigate myself through society’s gender and racial bias. Being transgender, female and black means I have to battle with sexual and gender taboos. So, my body is political.” (Munroe Bergdorf)

"... ‘You could say this is the reversal of the king's two bodies in the age of the New Man, where being sick and limp is a political asset, rather than something that would drive a nail into your coffin,’ Simon Schama, the Columbia University historian, said last week. He added that there is, after all, some small precedent for physical impairment in a king signalling strength, not weakness. ‘If you think about Louis XIV, there was unbelievable public interest in his bum,’ Schama pointed out. The Sun King conducted a heroic and public struggle against an anal fistula—he underwent a hideous, well-documented operation—which was taken by the people of France as an example of his political fortitude.”  (Rebecca Mead: “The Body Politic”)

“Body politic, in Western political thought, an ancient metaphor by which a state, society, or church and its institutions are conceived of as a biological (usually human) body. As it is usually applied, the metaphor implies hierarchical leadership and a division of labour, and it carries a strong autocratic or monarchial connotationThe first recorded instance of the body politic metaphor appears in the Rigveda (c. 1500 BCE), the oldest of the sacred books of Hinduism. There the South Asian caste system is explained by comparing the priesthood to the mouth, soldiers to the arms, shepherds to the thighs, and peasants to the feet of humankind." (Encyclopedia Britanica)

“.... ‘Mommy, my friend at school told me that I have on boy pants,’ my daughter reported to me recently, aghast that her friend would say such a thing. ‘I told her that pants can’t be ‘boys.’ They are just pants,’ she stated matter-of-factly.

This wasn’t the first time we had talked about ‘boy’ and ‘girl’ gendered items like toys, hairstyles and tennis shoes. It wasn’t the last either.

Though I may try my hardest to insulate my children from a world that genders everything and structures society around whiteness, maleness, heterosexuality and able-bodiedness, it sometimes seeps in anyway.’...” (Penn M. Jackson, “Raising children as a queer black woman is an incredibly political act”.

“Nodo donde se anudan exclusiones, rechazos, vidas que no logran alcanzar los 40 años, la violencia letal contra toda persona que no se ajuste al molde cisgénero (varón-mujer definido por la genitalidad) ..... las heridas y padecimientos que tuvo que soportar Diana Sacayán antes de morir atada y amordazada, y como consecuencia de golpes y apuñalamientos”, por ser una travesti, por su forma de vestir su cuerpo, por la forma de mover su cuerpo, por ser un cuerpo distinto. (Adriana Carrasco: “Juicio por el trasvesticido de Diana Sacayán - El odio como alegato") 

"Los niños inmigrantes encarcelados por Trump no sufrirían esa crueldad, si fuesen blancos. La gente ya hubiese tomado la Casa Blanca" (Yeya Pérez, una vecina del barrio)