Tuesday, October 30, 2012

Racismo, Clasismo, las Repúbilcas y los Puertorriqueños

El relato “Colapso boliviano y la levedad del ser una burguesa puertorriqueña” trajo cola. Unos cuantos de mis lectores me escribieron para cuestionar el por qué había escrito algo tan racista. Mi respuesta ha sido que el relato no es racista, el personaje que sirve de narradora lo es. No sólo es racista, es tonta; y peor todavía, dado lo que es el típico perfil de su clase madia alta - se gradúa de colegio privado en PR  y estudia en universidad norteamericana, no es una persona ignorante en el sentido más amplio de la palabra. Tampoco es atípica de las clases medias y altas en PR.

Lo que dice ese personaje, Lulú, surge de una serie de anécdotas que me contaron una mujer afro-descendiente puertorriqueña, una educadora centroamericana, un antropólogo ecuatoriano y un dominicano durante mis últimas visitas a PR, y de mis propias experiencias dentro de ciertos círculos en las islas de los encantos. Estas situaciones no se dieron solamente entre las clases burguesas reaccionarias en PR; se dieron entre los supuestos izquierdistas puertorriqueños. Con la diferencia de que estos últimos dirigen su racismo hacia los puertorriqueños mismos, algo así como auto-racismo. Los intelectuales afro-americanos han explorado este tema extensamente y lo usan para argumentar en contra de los patrones auto-destructivos entre los miembros de su comunidad.  
Sobre el auto-racismo he escrito anteriormente en este blog, y como si fuese “normal” despreciar a los puertorriqueños,  nadie me escribió para cuestionar ese auto-racismo. Este fenómeno lo he notado entre muchos intelectuales de izquierda puertorriqueños, particularmente los que proceden de las clases burguesas del país y entre ciertos escritores costumbristas; el paternalismo y estereotipo del campesino puertorriqueños raya en un clasismo, racismo solapado.  Este constructo sobre los costumbristas me llevó a escribir el relato “Juan Bobo en Alturas de Caparra Heights”.

Durante una discusión sobre la independencia de Puerto Rico una señora soltó un comentario, desprecio hacia las repúblicas - “¿Qué usted quiere, que nos convirtamos en una de esas repúblicas?- ¿Cuáles eran la repúbilcas en cuestión? Pues no había que escarbar mucho, eran las latinoamericanas. Y con ese cometario sobre las repúblicas se incluía un desprecio a los latinoamericanos, en particular, aquellos que proceden de las que son conocidas como repúblicas bananeras (esta experiencia me la contó la educadora centroamericana), o donde su población es mayoritariamente negra (no es un accidente que en PR se trata de formas bien distintas a los cubanos,  argentinos y dominicanos), o indígena (esta anécdota me la contó el antropólogo ecuatoriano).

Sobre estas diferencias y tratos, los literatos o intelectuales, en particular los de izquierda, no hablan. Se encuentra entre estos literatos e intelectuales un tipo de racismo a la inversa: permiten el racismo contra los puertorriqueños como justificación de su situación colonial mientras niegan el racismo que se da en la sociedad puertorriqueña misma. El propósito del relato fue explorar ese tema y a la vez retratar un tipo de persona, educada, burguesa que en gran medida es parte de los grupos que “mueven los bolos” en PR y que con sus ideas y estilos de vida corroen la sociedad puertorriqueña.  

2 comments:

José Antonio Santos said...

¿Has escrito algo acerca de la "auto-homofobia" (no sé si tiene sentido el término, pero supongo que se entiende?

gerardo torres said...

Hola, Tengo unos cuantos relatos que abordan el tema de la homofobia internalizada por los hombres gays; equivalentes al "auto-racismo".