Thursday, July 31, 2014

Las Criadas de Jean Genet en NYC - 2014

¡Guau, guau! Las Criadas en NYC con la Blanchett - the talk of the town - y no la vi. Tanta cultura me mata. Recuerdo cuando no me perdía ni un bautizo de muñecas, y ahora, a esta tardía edad me he convertido en un señorón de chinelas rosadas con motitas al frente. El noticiero de las siete en PBS. ¿Qué noticiero? Una tacita de leche caliente con una gotita de miel. ¿Qué hago en el sofá, a esta hora? ¿Un crítico que se llamaba Wallace? ¿Qué la Bloom sigue viva? La Bronco no se habla con la otra, eso dicen. Claro, sin duda, que leo las esquelas en El Nuevo Día, NYT, El Pais y El Observador. Sí, el periódico uruguayo. El otro uruguayo todavía sigue por ahí. También tiene criadas; y mucha cría. ¿Qué hora es?

http://www.newyorkcitytheatre.com/theaters/nycitycenter/the-maids.


Sent from my iPad

Transgresiones: la Selena y el Cigala


La ropa no hace al travesti o cualquier otro de los trans; su sentido del papel que juega es lo que lo consagra. Aquél que se atreve vivir y sentir ese borde que define lo que la cultura define como rol tradicional y  transgredirlo sin sentirse con culpa, remordimientos o vergüenza no necesita, todo el tiempo, vestirse con las ropas que se exigen para definir el quién eres.

El travestismo supone dejar ambos roles tradicionales, transcenderlos y vivir en el medio, sostener el balance entre ambos polos. Los que se atreven ponerse las ropas de la otredad buscan proyectar ese borde más allá de lo que se siente; y vivir una experiencia que es tan completa como lo es para quien no se las pone. Con las ropas reafirman su balance.

Los que no necesitan de vestuarios consiguen el balance interno con el sentir mismo. A veces puede que recurran a lo que en algunos países hispánicos llaman partirse. Partirse, visto por los no entendidos como una expresión de la loca histérica, es algo más que histeria, es un voto por el derecho a vivir en el borde. Aquél que se parte, transgrede, “traviste”, y reafirma su más intima identidad.

El travestir puede darse en las relaciones sociales como en las íntimas, en la cama: el hombre que se entrega por completo a la mujer y permite que esta tome control sobre la sexualidad o el hombre que hace lo mismo con otro hombre son tan travestis como el que se viste de mujer o la mujer que se viste de hombre. Ese trascender y dejarte ser en la cama como en la fiesta requiere un fuerte sentido del balance anímico; de lo que los compañeros progresistas de los años sesenta llamaban, “estar claros”.

Tanto dijeron los correligionarios, “hay que estar claro”, que esa claridad ha llegado a alumbrar fuera de sus categorías originales. Para aquel entonces, el estar claro se refería a las relaciones de clase o postulados políticos, nunca a la claridad sobre las identidades. Tirarte en la cama y dejar que el significado otro te ame es entregarte en cuerpo y alma, sin penas ni miedos a perder la supuesta fuerza que te otorga el papel tradicional; es travestir sin vestirte. El acto político libera los cuerpos.

Hay quiénes hoy fundamentan esa claridad en polos o triadas: femenino, masculino, homo-erótico, en negación de lo fluida que puede ser la identidad y sus bordes. Sentir el cuerpo del otro y guiarlo, sentir el cuerpo que te guía, no está condicionado por los códigos tradicionales, incluyendo los que eran usados por los homo-eróticos: butch, fem, activo, pasivo, mujer, hombre, hembra, macho.

Esta claridad o falta de la misma lleva a la Selena de Mayra Santos Febres a jugar un rol sexual con el militar; y al no entender ella o la autora ese borde, se convierte en una figura trágica. En oposición a la Selena, el manicura Cigala de Eduardo Mendicutti se refiere al Síndrome de Estocolmo para explicar su juego con sus identidades, sin penas ni glorias las trasciende y enfrenta a su muy tradicional entorno.

La Cigala evoca a la Patria, una lesbiana con quien compartí por muchos años, muy dura y de modales rudos. La Patria gozaba su rol de sumisa frente a su muy femenina compañera. Se reía a carcajada limpia cuando nos invitaba a comer a su casa en Hunts Point, Sur del Bronx, y era ella la que estaba cocinando, limpiando la casa y llevando a cabo el papel que supuestamente le tocaba a la fem.

- Mira como me tiene ésta-, nos decía y disfrutaba de su propio “gender fucking”. De la cama no nos hablaba. Ese “gender fucking” es una expresión en inglés que nomina el vivir al borde; travestir sin tener que vestirse; y si hay que vestirse, hay que estar bien claros.

Tuesday, July 29, 2014

Hisroshima mon amour en Frankfurt am Main

Algunas de las tardes en Frankfurt parecían tomas de escenas de la películas “Hiroshima mon amour”, y no un retrato de la vida de una pareja de amigos y amantes. Todavía para aquella época la palabra que se usaba para referirse a las parejas de hombres gays era amigos; son amigos, decían los que hablaban de ellos, nosotros.  

Günter vivía en un complejo de viviendas, construidas y manejadas por el gobierno, habitadas por proletarios, en su mayoría, inmigrantes turcos y sus hijos. Yo vivía en lo que el aquel entonces era todavía el barrio más bohemio y liberal de la ciudad de Nueva York, Greenwich Village. Él era escritor y trabajaba a tiempo parcial para la radio alemana. Yo era maestro.

- Ahmed, Ahmed - gritaba una madre, continuamente, desde la ventana en algún apartamento contiguo,  llamando a algún chiquillo que parecía que nunca estaba en casa. Por dónde estará Ahmed a estas horas de la cena, decíamos cargados de sarcasmo, nos reíamos, hacíamos el amor, fumábamos un ilegal, y seguíamos con nuestras extensas conversaciones.

- No puedes ser tan categórico. ¿Qué sabes tú de ellos?

Hablábamos extensamente, largas horas, confrontando nuestras ideas, debatiendo, rechazando, aceptando la razón del otro, defendiendo la personal. Él, al igual que muchos de sus amigos y conocidos,  no iba a olvidar lo particular de su generación: hijos de la guerra, con padres que fueron soldados, militantes en el partido de los nazis. No podía dejar de defender su compromiso con la transformación social.

- ¿Qué sabes tú de la guerra? No estuviste allí.

Nuestras tardes fueron clasificadas como sesiones de concienciación político-sexual por uno de los auto-nominados gurús en una de las muchas, “gay friendly”, comunas “heteros” que existían en el Frankfurt de los setentas y ochentas. En aquellas extensas y muy dinámicas casas la vida gay había tomado otro giro, seguía el modelo impuesto por los movimientos de liberación sexual. Ya no eran vidas clandestinas, ni se tenían que jugar papeles copiados de las reprimidas vidas de los pequeños burgueses o las nuevas masas de clases medias

- ¿Has pasado hambre? ¿Sabes lo que es ver a tus vecinos comer sus bizcochitos con chocolate y tú solo haber comido un poco de arroz blanco con un huevo frito encima?

Los deseos sexuales eran tan poderosos como los debates. El restregar ideas como parte integral del deseo de conquistar al otro es una experiencia inigualable: eros y cerebro juntos. Nada que ver con los poemitas románticos de damiselas y tenorios decimonónicos. El deseo guía la palabra bien pensada, busca al que quiere ser conquistado. Retos verbales, disimuladas alegorías eróticas, nuevos retos verbales,  ideas de peso, una guiñada, forman un rompecabezas sexual donde cada jugador coloca las piezas sin saber cómo lucirá en su totalidad. No importa, el placer se ha ido consumiendo.

- Qué importa quién ha colonizado a quién. ¿Tú, colonizado?

Una sonrisa, el brillo intenso de los ojos, la movida del cuello hacia el lado son claves concluyentes que sirven para asegurarte que estás en camino a lograr el propósito, que te puedes mover de la silla al sofá,  sentarte a su lado.

- Qué importa lo que digan los libros. Los colonizados son todos los que le sirven al estado, el que sea, sin cuestionarlo.

Los labios, los ojos, las cejas, las manos, el cuerpo revelan la intensidad de la sensación, el placer de saber que ese cuerpo será tuyo.

- ¿Por qué no le preguntaste sobre los campos de concentración que estaban cerca de tu casa? 
¿Cómo no iban a saber en un pueblo de mil habitantes?  

Dos cuerpos con muy altas temperaturas, dos hombres de treinta y pico de años, sobre-testorenados, emiten tanta energía como una micro explosión atómica; un sofá es demasiado pequeño para contenerla. La energía devora, mueve fuerzas, transforma la razón, la desplaza.

- Cuando no hay comida, no se puede teorizar. Tienes que comer primero. ¿Has luchado alguna vez contra el poder de una masa?

Una mano agarrando la cintura mientras la otra señala hacia la cama, la habitación, dirige los tremores, pequeños temblores corporales, hacia un espacio más intimo, más cómodo. El deseo requiere menos accidentes. Un sofá limita, demasiado pequeño para la magnitud de la explosión que generan dos hombres.    

- ¿Por qué esperaste tanto para ir a los campos de concentración?

Sobre los cuerpos desnudos de los dos hombres, las sábanas forman olas; inmensas, algunas; lentas y suaves, otras. La punta de la lengua trazando un cuerpo, erizando la piel, revienta el vaivén de las sábanas para revelar un par de piernas, dos pares de piernas, nuevas olas; ya no son sábanas, son cuerpos de hombres. Caricias. Un gemido, otro, estimulados por el aceite que súbitamente enfría la piel, tranquiliza las olas; acompañan la tenue y amarillenta luz solar que entra por la ventana.


- Ahmed, Ahmed - grita la madre musulmana, cubierta de negro, mientras los dos hombres hablan, beben cervezas, fuman y se compenetran. 

Sunday, July 27, 2014

Hiroshima mon amour in Frankfurt a.m - 1980s

Some Frankfurt a.m. evenings were more like a scene from "Hiroshima Mon Amour" than one from a supposedly established gay partners relationship. At the time, partner was the word used when referring to an affair between two men; a relationship that was short on long term commitment but intense while it lasted.

He was living in a mostly Turkish housing project on the outskirts of the German city. I was living in Greenwich Village, NYC. For a period of ten years we commuted from Frankfurt a.m. to NY and from NY to Frankfurt.

He was a writer for German radio. I was a teacher.

“Ahmed, Ahmed” was often heard as if little Ahmed was never around. It was somebody's mother calling from one of the windows in the working class immigrant community. We smiled, talked, had sex and waited for the woman to call again.

"What do you know about them?"

Lots of talk and verbal confrontation were quite common events. He was not to forget his generation's uniqueness, out of the question: the upbringing of their parents, the war, the role played now and their commitment to social transformation.

Our evenings were - as aptly labeled by one of the self-appointed gurus of gay friendly hetero majority communal living - consciousness raising therapy group sessions. It was the eighties and gay relationships had moved from the constraints of either clandestine or assumed roles of middle class propriety into multiple possibilities.

More than one or two evenings were spent on vocal confrontation after confrontation: from the personal to the politico-personal; to be followed by beers and lots of more talk.

"What do you know about the war? Were you there?"

A strong sensual desire shaking your insides while intellectually challenging the target - the sexy other - is a very difficult to beat experience in the world of romantic conquests. Desire drives the conquering game; played against the one who is letting himself be conquered.

The verbal game: to be able to counter reason with reason, small sexual allegories, and back to reason, a challenge, a puzzle where each player is placing the parts without knowing how they will ever look as a whole.

"Does it matter? Who does the colonization? You, colonized?"

The smile and the brightening of the eyes can serve as evidence of being on the road to accomplishing the goal, and is enough reason to move from the chair to the sofa, to sit next to him. Smile and eyes can reveal the strength of the sensation, the joy of knowing that the body next to you will be yours.

"Why didn’t you ask about the camps near your house? How would she had known? Who knows how she would have behaved during the war?"

Body heat best describes the intensity of two highly charged thirty something testosterone carriers love affair. And a sofa is usually too small to hold all the heat generated by two men wanting to devour each other. A hand on the waist while pointing to the bedroom redirects the tremors, movements, erotic provocations to a smaller and darker space. Comfort and intimacy is determined by the searching bodies and their intentions.

"Food was scarce, have you ever been hungry? Have you?"

When two naked male bodies meet, undulated backs, necks and head-motions form continuous waves as the tip of a tongue melts into a slowly raising chest, a forest of pubic hair. Strong rounded ankles coming out from underneath rumpled bed sheets form a tent, a double tent, a sea of waves, white canyons made of cotton. A moan follows the coldness of oil being rubbed against each sensitive part. To taste a salty body can arouse much more than the palate. Loving bodies leave marks on the flat white sheets highlighted by the late summer evening rays. In Frankfurt no dogma was monolithic.

"A bed is not a nation. Have you ever fought against the power of a mass?"

“Ahmed, Ahmed” is the continous scream of the veiled muslim mother in the housing project while the two men next door talk and fuck.

Santurce no es Williamsburg

Recientemente, la escritora Rita Indiana, en el periódico El País, comparó a Santurce, San Juan de Puerto Rico, con Williamsburg, Brooklyn. "Say what!

Santurce jamás es o será Williamsburg. El barrio de Brooklyn, NY, es un ghetto donde se han mudado los jóvenes profesionales, desplazando a los pobres que allí han vivido por décadas. Se ha puesto de moda - no porque se dé el fenómeno SoHo de los sesentas, con sus lofts y artistas, ni el East Village, con sus rockeros de la "new wave" o los pintores y su neo expresionismo, galerías y cafés a lo Nuyorican Poets, teatros, La Mama y los "performance artists" de los setentas y ochentas - porque se ha llenado de restaurantes y bares "tres chic and expensive", que atraen a los enajenados hispters, y otros "trendy wannabes", completamente desligado de transformación cultural.

Lo único que se puede decir de Williamsburg es que es el mejor ejemplo de lo que hace el capitalismo sin controles: ha desplazado a los pobres para atraer a los que tienen el capital y la moda. "trendy, very trendy".

Williamsburg es puro dinero y moda. Santurce es un enorme distrito de San Juan con muchos barrios, cada uno con su particularidad y carácter,  y ninguno se caracteriza (hasta ahora) porque  alli se esté desplazando a los pobres para albergar a los nihilitas nuevos ricos, como ha ocurrido en Brooklyn.

Saturday, July 26, 2014

Fassbinder en Querelle

Jeanne Moreau vistió sus ropas entre los tres amantes: 
el mío que se amaba a sí mismo; 
el suyo que amaba lo mío.

Friday, July 25, 2014

Teorías para blogueros: "Ignacio Iturria: pinceladas de interioridad"

"La nueva era

Como lo visual es su pasión, es un vicioso de la computadora y la tele. Experto en hacer zapping, va pescando retazos de la realidad y no va mucho al cine porque si se aburre no puede cambiar. Internet y el papel que juega la imagen en las redes sociales lo fascinan. 'Eso hace que a quienes vivimos el campo visual nos favorezca, la gente empieza a mirar el mundo con los ojos, a expresarse visualmente. Me parece apasionante ese poder entrar en tantas casas y el vínculo que se produce con personas que pensaste que nunca en tu vida ibas a dar con ellas y de repente te escriben. Me encanta meterme en esas historias y que la gente muestre su intimidad con tanta naturalidad. Es algo que me gusta porque tiene que ver con la pintura. La pintura es mostrar tu intimidad y en el momento en que te animás a sacar tu intimidad y los demás responden, ahí te viene una enorme tranquilidad y empezás a convivir mucho mejor con los demás. En vez de alejarte, te acerca y te aproxima a las personas'."

http://www.elobservador.com.uy/noticia/283788/ignacio-iturria-pinceladas-de-interioridad--/

Me importas tú, y tú, y tú (de la colección anti boleros: Esta tarde llovió)

"Me importas tú, y tú, y tú, y nadie mas que tú"
Te pegabas a mi oído. Cantabas.
Yo sonreía. Me encogía de hombros.
Sonreía, no porque me sintiese seducido. 
Sonreía por causa del friito que sentía.
Sonreía por causa de aquella brisita que salía de tus labios.
Sonreía porque siempre supe que eras un mentiroso. 

Thursday, July 24, 2014

PLACERES

Hay placeres que no se repiten
ni sabores que duren mas tiempo 
que lo recordado, o
amantes que puedan ser reactivados 
con un bolero.

Los Selfies de Rembrandt

http://www.wikiart.org/en/rembrandt/self-portrait-in-a-gorget
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bd/Rembrandt_van_Rijn_-_Self-Portrait_-_Google_Art_Project.jpg/790px-Rembrandt_van_Rijn_-_Self-Portrait_-_Google_Art_Project.jpg




Wednesday, July 23, 2014

BORUJOS LinGūÍsticos: teorías para blogueros

Llegó el pos-pos-modernismo a la Tino América y es argentino, ¿o es uruguayo? Chileno, quizás.  Y se encontró con los cacatúas de la academia (enredados en palabras). Que "el gran cocoroco dijo toco to".

http://rodrigofresan.blogspot.com

"CINCO

Creo que Hache tiene razón: un blog es como un hijo. Él tiene muchos blogs y una hija preciosa, así que por fuerza debe tener razón cuando dice que uno sabe qué quiere de ellos, qué aspecto van a tener e incluso hacer planes al respecto, pero al final cada uno termina independizándose y elige su propio rumbo. Si los criamos bien, los blogs como los hijos se parecen a nosotros en lo fundamental pero a la vez reflejan su propia experiencia.

Yo, por ahora, tengo un sólo blog -y leo muchos otros más- y con eso me alcanza y sobra. Pero es cierto que los planes que tenía para él -nebulosos pero con dirección definida- fueron mutando a partir de la interacción de lo que escribo -como propuesta que yo hago- con los lectores -y la devolución que realizan. Si me hubieran preguntado de qué la iba mi blog, nunca se me hubiese ocurrido que iba a salir para esta dirección.

Porque los blogs, en definitiva, son como un reality show en el que los textos son los participantes y la audiencia es el Gran Hermano que decide quién es la estrella, quién es el simpático, quién el imprescindible y quién está nominado. Nos muestran la producción en tiempo real. Y está muy bien que así sea porque son los blogs, como portadores de texto, el único medio que tiene el escritor para realizar un simulacro de interactividad con sus lectores. Claro que nunca falta quien se atreva a dar un paso más y transformar su vida en un blog, o bien en un reality show. Son esos que dicen "hoy comí cochinillo y se me irritó el intestino" o bien "me voy de viaje, mañana les escribo desde Málaga", como si la ubicación de su computadora cambiara en algo lo que escribe. Son, sobre todo, los que nos cuentan "estoy re-contento porque corregí la página 13 de mi novela", como si el proceso de escritura fuera así de lineal y mediático.

La verdad a veces duele, a veces aburre. Los escritores reality showtambién."

La Hipotenusa

La Hipotenusa se enamora de seres en busca de Godot. Casi siempre son heterosexuales cuyas identidades son más fluidas que el gas. Por haber estudiado matemáticas puras en la universidad, cada vez que quiere recalcar algo las usa como referentes, y por eso le apodan la Hipotenusa. Estuvo perdidamente enamorada de su último amor, quien era su “raíz cuadrada”.

En una clase que tomamos juntos, sobre nuevas formas de enfocar la filosofía, en el New School for Social Research conoció a quien fue su teoría de Fermat. En un lado estaba yo y del otro, su perdido deseo. Aquella mala ecuación amorosa comenzó cuando el profesor presentó sus ideas sobre el material a estudiar: no creía en asignar lecturas o trabajos, y que las teorías y planteamientos filosóficos evolucionarían como resultado de revelaciones internas, que luego podían ser comparadas con los trabajos de otros y decidir si confirmaban o no nuestros postulados.

La sonrisa de la Hipotenusa, su mirada evidenciaban un desbalance entre el matemático puro y el puro perderse en el espacio que el profesor planteaba. Me miró, sonrió, movió su cuerpo geométricamente y el ángulo que su cuello formaba lo llevó a quedar de frente con el estudiante que estaba del otro lado: el artista de quien se iría enamorando poco a poco durante el resto del curso.

Cual coordenadas armoniosas, las ideas del artista, concordaban con los postulados del profesor. La cara de placer y el desbalance de la Hipotenusa sirvieron de motor generador para buscarse continuamente, armar tremendas discusiones, desear uno, la Hipotenusa, el cuerpo del otro y el otro, el artista, desear aquella cuadriculada cabeza.

Al terminar el semestre, el artista se involucró en distintos proyectos: pintaba grafitis sin son ni ton por las paredes públicas de la ciudad, documentaba los sonidos y el espacio en que éstos se encontraban, creaba categorías, y luego formulaba teorías sobre cada ambiente en específico; teorías a las que llama desorden armonioso. Sin dar explicaciones se alejó de la Hipotenusa.

Si alguien de nuestro cerrado círculo le pregunta por el artista, la Hipotenusa justificaba su pérdida con la frase que se ha hecho famosa entre nosotros, “se multiplicó por cero y se eliminó a sí mismo”.

Monday, July 21, 2014

UN CORO DE TIPOS

En una fiesta más, en el mundo del dowtown, se encontraba la típica aspirante a mujer súper fabulosa; había triunfado en el extranjero.

Los diskettes, su tablet, las diapositivas - documentada en cuanto gadget habido y por haber - eran su testigo.

Se sentía "malette".

Es de rigor explicar este término. Malette es un vocablo que usan los miembros de cierta sub-cultura dentro de otra subcultura, ”if you know what I mean”, cuando desean caracterizar un estado anímico cuyo sentir, aparentemente, está limitado a los miembros de susodicho grupo; un estado sublime, etéreo.

Esta niña, de quien les hablo, y algunos de los asistentes a la fiesta pertenecían a la sub-especie antes mencionada.

La aspirante a fabulozza asombró a todo el mundo en el extranjero, según ella. Les llenó de envidia, no en el extranjero, sino a los que la oían en la fiesta antes mencionada: sus formas, su cuerpo, su cara, su pelo.

Comentó, que en una escalera, cuando andaba de modelo en el extranjero, le dieron paso; la retrataron en una comida, y allí, "no la creían", simplemente, "no la creían". No es que los oyentes de esta fiesta pensaran que ella mentía, es que en el extranjero su ser los dejó incrédulos.

En la fiesta quienes, junto a mí, oían sus relatos no pestañeaban: un gran pasmo ante su triunfo. Ella, mujer de unos treinta años, hablaba; el coro respondía.

Es menester hablar del coro. Todos respondían al unísono, “te botaste mama, wau, too much, qué fabuloso”.

Ella hablaba, sus trajes, sus piernas, su busto.

El coro, todo adjetivos, “increíble, fantabuloso, majestuoso”.

Ella sonreía, todo el tiempo sonreía.

Su cara: labios rojos, cachetes sumidos, cejas subían y bajaban, subían y bajaban.

Mostraba evidencia: fotos, selfies, laptop, videos, más selfies.

El coro, todo sentimientos personales: “¡aaaah!, no sigas que grito de la histérica envidia, me ahogo de la emoción."

Ella se encorvaba, estiraba el brazo cual cisne en ballet ruso, las piernas de frente, de lado.

El coro flotaba, flotaba, se ahogaba. Un coro de tipos.

CONSEJITOS HOMOSEXUALES


                                                      Patodifuso

1. No ames a tu prójimo como a ti mismo, si no eres versátil.
2. No te vengas antes de irte.
3. No aceptes ser pasivo, si lo activo no se mueve.
4. No te vayas antes de venirte.
5. No uses tus plumas sin primero chequear las fuentes a tu alrededor.
6. No aceptes ser activo, si lo pasivo está lleno de júbilo*.
7. No aceptes ser versátil, si no tienes todas las herramientas que dicha labor requiere, y si no te aburres con facilidad.
8. No ames ni mejor ni peor, ama y serás amado
10. No lleves a tu madre a la cama, ni al espejo.
(no pregunten por la nueve, se quedó en casa del varón terapeuta y su obsesión con poseer todo lo relativo a las proyecciones paterno-filiales)

Sunday, July 20, 2014

BLANQUITOS (que de eso no se habla: en proceso)

La aceptación o negación de un fenómeno, una realidad concreta, no lo elimina o la formula. El lenguaje racial y sus vínculos con la procedencia de clase es un tema que ha matizado y sigue afectando la puertorriqueñidad.  Los enlaces que aparecen a continuación abordan ese tema desde distintos estilos y perspectivas.

http://www.cuerdatensapr.com/2012/05/de-brain-drains-blanquitos-y-boricuas.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/06/comemierdas-gays-y-otras-especies.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/06/la-lesbiana-gringa-y-el-perpetuo.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/05/racismo-y-latinoamerica.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/03/platos-de-limoges.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/03/jibaro-habichuelero.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/03/restaveks-hijas-de-crianzaj-en-el.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/03/antes-de-que-llegaran-las-pantallas.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/02/funche-y-las-colonias.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2013/09/de-madama-y-madame.html
http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2013/09/white-liberals-andy-blanquitos.html

Saturday, July 19, 2014

Norte del Sur


Sus cuadras, del mismo tamaño, calles rectas.

Las cales, de norte a sur y de este a oeste, o a la inversa,  podían ser caminadas en cuestión de dos o tres horas si el peatón deseaba caminar el pueblo entero. 

Ya no quedan peatones; ahora las puede pasear en carro en menos tiempo. O se tarda más, si incluye los cajones de concreto que extiende el pueblo; ya no termina donde terminaban sus rectas y cuadriculadas calles.

Cajones de concreto, en las afueras, es donde vive la mayoría de la gente. Las antiguas balconadas casas, con tallados balaustres de madera, patios sembrados de árboles frutales fueron reemplazadas por marquesinas para los carros - ya la gente no camina - y plantas ornamentales traídas de la Florida o Georgia, Carolina del Sur, quizás.

La televisión encendida desde las cuatro de la tarde en adelante iba por el capítulo número tal, anunciaba la vida trágica de su protagonista femenina y el final feliz que se aproximaba una vez el súper galardonado héroe de portada de revista descubriera lo que la villana estaba tramando.

- Lleva el televisor al comedor y vemos la novela mientras comemos.

La casa era una de pocas que seguían habitadas en la calle del santo patrón del pueblo. Se aclara: habitadas como residencias; oficinas y en espera de ser vendidas, las otras. 

El televisor anunciaba su presencia fuera de la puerta de entrada, llegaba hasta la solitaria calle. A las cinco cierran las dos o tres oficinas y se van sus empleados a sus elegantes cajones de concreto. Queda una madre y un hijo treintón, solterón.

- ¿Terminaste? Pon el plato y los cubiertos en la cocina que yo friego luego.

Con la telenovela de fondo, caminar dos cuadras por la calle del santo patrón, doblar en la próxima esquina, hacia la izquierda y llegar hasta la antigua calle principal, la que una vez fue la calle del comercio, no tarda más de cinco minutos, si se tiene un propósito en mente. Si no, puede durar una eternidad junto al bochorno de la tarde, los edificios abandonados, las vitrinas sin mercancía, las calles vacías.

- ¿Dónde irá todas las tardes? 

Una muñeca de porcelana era la única mercancía que todavía quedaba en la vitrina de la que una vez fue la quincalla, cuyos anuncios, en épocas pasadas, ofrecían las mejores rebajas.

Rodeada de basura, con su rizado pelo, azules ojos de bolitas de vidrio, observaba al señor treintón que se pegaba a la vitrina, retorcía su cuerpo, sudaba, gemía, y manchaba la vitrina con el semen que salía del erecto pene.

Thursday, July 17, 2014

Gays que se ahogan en su propia voz

Debe ser el clima o la economía, quizás los islamistas o sus iguales de este lado (los neo cristianos americanos), o el miedo, quienes están obligando a tanto hombre gay a hablar como si estuviesen perdiendo la voz. Al borde de una epidemia, casi ni se les entiende cuando hablan.

Las palabras no le salen de bien adentro. Le salen del diafragma que separa la cavidad torácica de la abdominal. Sus palabras no suenan fluidas, sólidas, con peso. 

Emitido cual lleno de aire, un - hola -  no es dicho de corrido; es enunciado en dos partes y   cada sílaba - ho-, - la-, sale lentamente, aspirada, atorada en el tórax, al borde de una pequeña explosión.

Correctos sí son; la utopía lograda. 

Corteses y de unos modales impecables. Pulcros y magisteriales en el manejo del detalle. Meticulosos a la última potencia. Y ese manejo del detalle es el que los lleva a esa preocupación por lograr la perfección en la pronunciación de los fonemas. 

Decir es menos importante que las formas que conforman lo dicho. Lograr esa perfección implica cuidar cada sonido. Llenos de miedo fonológico, que al salir sus eses, eles, pes estén llenas de imperfecciones.

Finos, muy finos, le llamaban en los barrios de los pueblos en la isla de los encantos. Un saludo - encantado - por uno de ellos no sabe igual al tosco - mucho gusto - que se oían por aquellos barrios.

Un  - encantado - sube y baja, y adquiere la musicalidad, modela el fraseo de una bossa nova cantada por la Simone o un bolero por la Elvira Ríos, cuyas pausas entre palabras, silabas duraban mucho pero mucho tiempo. Entre la - noche - y  - de -, pausa, - ronda - pasaban largas horas, silencios entre de y ron y da. Sólo Elvira recuerda a esos hombres gays que se ahogan en su propia voz.

Octavio Paz en su libro, Laberinto de la Soledad, sostiene que las mujeres pobres de México tienen un metal de voz distinto (voces agudas, reprimidas) al de las mujeres educadas. Algo parecido ocurre en PR. A ese metal de voz agudo le llaman voz de pasteleras, en alusión a las señoras que vendían pasteles por las calles. En oposición a esas voces agudas se encuentran las voces roncas de muchas actrices mexicanas o las excesivamente nasales de las burguesas puertorriqueñas.

Para los terapeutas del habla, la pronunciación puede ser el resultado de un problema patológico. Para Paz, el metal de voz es un asunto de procedencia de clase social.

Para los gays aquí referidos, la enunciación pausada, el aislar y darle carácter muy particular a cada fonema sirven para proyectar y definir una estética o un tipo de sensibilidad. La elegancia suprema los eleva más allá de lo pedestre. El arte se hace arte en la enunciación misma.

Aunque, no les vendría mal, una relajación total con la Elvira o la Simone de fondo.

Wednesday, July 16, 2014

Apuntes sobre el dialecto plancha del Uruguay

Notas y apuntes para un estudio más profundo sobre la transgresión cultural en el Uruguay contemporáneo:

"Taaaa"

“José Mujica: ..... 'Es una muchacha a la que le tengo mucha simpatía. A veces se toma un par de copas y se le va un poco la marca, pero es macanuda. ¡Es una gorda macanuda! Son cuestiones del momento, dijera la crónica policial', dijo el mandatario." (http://www.lr21.com.uy/politica/1102919-mujica-dice-que-diputada-tourne-quien-lo-trato-de-viejo-de-mierda-es-una-gorda-macanuda)

"bo, que mirá??!!!  si a bo, gil, que mirá. Arrancá porque te la doy! mirá que te la doy."

"El idioma que utilizan va cambiando año a año, van surgiendo nuevas palabras y sinónimos al idioma normal de la gente que les diferencian o bien toman palabras en desuso del castellano antiguo y siempre la 's' suena como 'sh' en inglés cinco seria shinco por ejemplo."

"Pocas fueron las personas que quisieron hablar con El País sobre el tema. 'Yo no sé nada. Y aunque supiera tampoco te diría, no me voy a regalar', dijo una mujer que salía de la pensión. '¿A donde vas? Raja de acá porque te van a picar como a un queso', dijo un joven que estaba en la puerta de la pensión cuando éste periodista pretendió ingresar al lugar. 'No me importa lo que seas, acá esta todo el mundo caliente', ...."

"....'Petacular', 'Rico, rico', 'Muy bueee' parecen ser palabras sacadas de un diccionario de dialecto 'plancha', sin embargo, estas son palabras utilizadas en los nuevos spots publicitarios que el INAVI (Instituto Nacional de Vitivinicultura) está presentando por estos días en la televisión nacional con el propósito de promover el producto 'Vinos del Uruguay'."

"También en Cerro Largo, Treinta y Tres y Tacuarembó, se utiliza enticar o inticar, para referir provocar o buscar pelea. En Salto, refiere el verbo 'pusuquear', derivado de 'pusuca', para definir 'avaro', generalización del término popularizada a raíz de alguien con esa cualidad, llamado de esa manera."

"De ser 'como el viejo Pusuca', se pasó a ser simplemente 'pusuca' y el hecho de restringir o limitar gastos 'pusuquear'. Es de desear que todo lo escrito y dicho hasta ahora, no sean 'tarecos', o sea, cosas inservibles, como refieren muchos aún en zonas de Cerro Largo, Rivera, Maldonado, Salto y Treinta y Tres."

"Eh bigote, que te poné en ortiva. Todo piola con los pibitos, eh."

"No tené nada pa tomar. Dale, no te pongá la gorra. Vamo a tomar algo con lo pibitos."

"Eh guachín, haceme la segunda, loco, no me dejés tirado, está todo piola con bo, todo lindo."

"Cosechala, juntala en pala y fumanchala."

"Qué descanso guacho, eh qué me descansás, para descansar está la almohada."

"Eh loco no tené una monedita, una monedita, pa los pibe que queremos tomar algo. Dale no te cortés."

"Eh loco, rescatate o te rescato."

Tuesday, July 15, 2014

- Ese cómo como lleva acento

 "Get a life!"

Monday, July 14, 2014

Jacks, Barbies, Trompos y Teresinas

(Los nombres que aparecen a continuación son ficticios; los relatos sobre los mismos no lo son; bueno, algunos, que la memoria nubla los recuerdos; y para los heteros, lo vivido por un homosexual puede parecer ficción.)

De niño, disfrutaba jugar con los carritos de metal, en particular los camiones, tráileres, coloridos y brillantes; correr bicicleta, teresinas: todos juegos y objetos asociados con los juegos de varones. A escondidas, jugaba con jacks hasta que el vecinito me delató. Menor que yo y más ingenuo, le pidió a la mamá que le comprara un set de jacks; y ella, sorprendida, le dijo que no, que esos eran juegos de niñas.

Por encima de la verja, al oír aquella conversación, me sentí desnudo, avergonzado, creo que boté los jacks y no volví a jugar con ellos o quizás me escondía en el baño (al igual que Lloréns, aquí la memoria pierdo) y allí tiraba la bolita y en el rebote trataba de coger la estrellita de metal; practicaba tan importante destreza manual.

Nunca fui tan diestro como mis sobrinas, cuya rapidez en la recogida era tan rápida como Santa Claus o mi amigo, ACM, quien jura que era más diestro que cualquier nena de su barrio (ACM es un consumado pianista, y no es de dudar que los jacks sirvieron de algo en el desarrollo de sus destrezas manuales).

De los jacks me moví a la cuica, brincar la cuerda, y tampoco fui muy buen saltador. Más de una no podía saltar; si aumentaban las cuerdas, mis pies se enredaban y tenía que abandonar los saltos (sigo igual de torpe con mis pies, hace unos meses me llevé de por medio los Limoges de mi amigo el sicólogo).

Mi amiga la pintora, MDR, quería una teresina como regalo de reyes. Le regalaron una muñeca. La odió y nunca jugó con ella. Su mamá se apoderó de la misma; a su manera, adulta, la madre jugaba con la muñeca: la vestía como si fuese su hija para luego sentarla en una esquina del sofá. Allí, en el sofá, permanecía hasta que le cosiesen nuevos trajes, sin poder distinguir su papel: objeto decorativo o reemplazo de la hija con manerismos y gustos de varón.

MDR compensa sus deseos reprimidos a través de símbolos que usa en sus pinturas y dibujos; entre ellos, hermosos trompos que giran en el aire (si mal no recuerdo, no pinto, pero también compenso la represión, vergüenza que sufrí, con una bolsita de jacks que debo tener escondida en algún baúl en mi armario).

Mi estimado amigo, el sicólogo, colecciona muñecos de todo tipo, y se encuentran lo mismo sobre sus mesitas en la sala como en su ordenador o libreta de teléfonos. Es que, como bien él dice, hay muñecos y hay muñecos. Que le rompa una de sus Limoges le es indiferente. Que me le acerque a uno de sus muñecos puede ser guerra declarada.

Sus muñecos en las mesitas, su bien ordenada y decorada casa refleja aquellas casitas de muñecas que ayudaban y ayudan a entender y manejar el mundo doméstico de los adultos. No en balde hay tanto decorador y arquitecto gay: nos gusta jugar a las casas, de mamá y papá (sobre lo que aprendí cuando jugaba de mamá y papá no puede ser relatado en este muy respetuoso blog)

Es harto conocido y estudiado que los juegos y juguetes reflejan las culturas y periodos históricos en que éstos se llevan a cabo, las razones e ideologías que subyacen el por qué son fomentados, sus funciones económicas, sociales, psicológicas, género, etc., etc., etc. También reflejan las inclinaciones de los niños y su visión del mundo

Lo mucho que tuve que leer sobre este tema cuando estudiaba pedagogía me sirvió para reflexionar sobre los jacks, trompos y muñecas durante mi niñez en el homofóbico, culturalmente claustrofóbico y caluroso pueblo caribeño.

En estas épocas tecno-formuladas, bordea en lo alucinante lo penetrado que están los juegos de video, militares y violentos, en la vida de los adolescentes y niños, en particular, entre los varones.

Jugamos todo el tiempo; y el mundo lúdico de los juguetes y juegos ayuda a aprender a manejar el mundo serio (de serlo) de los adultos.

Buscar novio, la tercera edad y Shirley Bassey

Buscar novio durante la tercera edad no es fácil, no por causa de conseguir uno o no; es debido a los cambios anímicos que siente el sexagenario. Cambios que dan una seguridad, haber llegado donde llegan los menos, que fortalecen la fuerza de voluntad.

Que si no está uno en las de transar tan fácilmente, pues si no te gusta la comida nor-holandesa, no te gusta la comida nor-holandesa; que si no te gustan los hombres más partidos que tú, pues no te gustan los hombres más partidos que tú; que si no te gustan los gays con ínfulas de macharranes, pues no te  gustan, punto y se acabó la lista; que ya saben los entendidos de qué les hablo

Que si no está uno en las de jugar a la seducción sólo por jugar a la seducción, pues a mover fichitas románticas con "gingham gays" o si no, "go online, sweetie". ¡Hombre!, que porque eres más joven o más guapo, o lo que sea que te haces sentir "on top" aunque seas más "bottom" que el fondo del Atlántico (no comments here, please) no quiere decir que hay que agradecer que trates  de conquistar al otro, al que crees presa fácil por ser de la tercera edad.

Conseguir novio no es fácil, nunca es fácil, pero es siempre de lo más divertido, y si se consigue uno que satisface todos los estrictos y rigurosos requisitos que la tercera edad exige, ¡divino!, y a oír a la Shirley Bassey y su "This is My Life". Que si se consigue o no, no es asunto público y la Bassey te apoya.

https://m.youtube.com/watch?v=HqxMXlqCFZw&feature=kp


Sunday, July 13, 2014

Luisa Fernanda con alcapurrias


“No se tome la vida muy en serio porque nunca va  a salir vivo de ella”. Yeyita la de la Quince

La voz ’esgalillá ‘ que oía mientras más me acercaba al mercado no era la de Lizza Fernanda, el álter ego de un respetado profesor y crítico de literatura de la UPR, un artista del travestismo. Era la voz de una soprano, interpretando a la Luisa Fernanda.

Zarzuelas no es lo que usualmente se espera oír en los cafetines que se encuentran en los alrededores del emblemático mercado. Por la Placita se oyen combos tocando salsa, boleros en velloneras, congueros invocando a los santos. Aquella tarde de domingo, puros tenores, barítonos y sopranos deleitaban a la muy sorprendida audiencia. Y típico de los puertorriqueños, si le pones música, la que sea, la disfrutan. Sin encomendarse a nadie, así mismo fue, con sus palitos de ron, sus cervecitas, whiskys con agua de coco, allí aplaudían a las voces de los jóvenes estudiantes de música y gritaban bravos como el más ducho en el mundo del haute kultur. De rigor, que no podían faltar la frituras boricuas, con la reina de las mismas: las alcapurrias.

De la misma manera que habitan los aparentes mundos contrapuestos del reconocido profesor y artista del travestismo - una vida de erudición universitaria y de arte teatral en el que existe su Lizza Fernanda -, durante esa hermosa y fresca tarde puertorriqueña lo hacían los mundos de las alcapurrias y Luisa Fernanda; el mundo del cafetín placero cohabitaba con el de las operetas españolas. Para los muy enredados intelectuales que hoy escriben con cierto tono de desprecio hacia las clases populares (¡Y la de verborrea pos-modernista escrita por rebuscados egos con ínfulas de izquierdosos que sufren de lo mismo que critican.....!) o para los estetas con egos tan inflados que caminan sobre nubes, esa tarde de hermosas arias, friitas (cervezas en la jerga del cafetín) y frituras, fue testigo de que se puede lograr ese balance entre haute kultur y vox populi.

Al ser este un blog que incluye y arropa las sensibilidades del homo/zas (este zas se refiere al “snap, snap” de los dedos que tanto le gusta a algunos gays gesticular cuando quieren afianzar  un punto), es de notar la cantidad de numerosas parejas de hombres gays que por la Placita se encontraban; que no se puede negar, quedaron leídos por los códigos que usan los miembros de esa sub-cultura para identificarse unos a otros. Con sello y todo, unos cuantos se andaban calando mutuamente. Fascinante mezcla: gays “desarmariados”, fuera del armario/clóset, estetas, obreros, zarzuelas y alcapurrias.

Saturday, July 12, 2014

La Carreta una vez más

El cómo ven a los jíbaros que migramos pa'l norte, enmarcado en un paternalismo burgués y distorsionado, que tienen los blanquitos intelectuales puertorriqueños - los que le dieron forma a ciertos esquemas académicos, junto a sus alcahuetes a lo Luis Rafael Sánchez (La Guagua Aérea), Ana Lydia Vega (Pollito Chicken) y otros enajenados - me pone de mal humor. Y que nadie los critique y sigan en su masturbación intelectual, de academia proto europea, me pone peor. Y todo esto, por causa de una puesta en escena de la muy patética obra. 

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Me escribe mi sobrino político, el dramaturgo CC, y me pide que le explique por qué yo creo que La Carreta es una obra burguesa. Y, en términos generales, le doy mi opinión; y aquí la añado a mi descarga anterior:

"Primero tendría que discutir cuáles son esas ideas burguesas, y de dónde surgen, que se tienen sobre los pobres, los campesinos, jíbaros puertorriqueños; las ideas románticas, burguesas, que se tienen sobre la identidad, la tierra y su trabajo; y las ideas que se tienen sobre sus vidas en los EEUU. Y eso requiere una tesis. Pero, en términos generales, aquí va esto:

Dudo que a Marqués o a los autores de La Guagua Aérea, Pollito Chicken, etc. se les ocurriría escribir sobre la fundacion de organizaciones y proyectos muy poderosos, consecuentes e influyentes como Aspira, Boricua College,  educación bilingüe por todo el noreste de los EEUU; leyes que transforman los derechos de los inmigrantes, su participación y reclutamiento de minorías lingüísticas para integrar la policía, las escuelas, el gobierno (fueron a corte para que bajaran los requisitos de estatura y lenguaje para trabajar en la policia, las escuelas, etc.), sus mudanzas a barrios donde hasta la llegada de esos pobres y sumisos jíbaros solo podían vivir los "blancos"; y una enorme lista de logros que contradicen las literatura patética de ciertos autores isleños.

Una vez más, esas ideas del puertorriqueño dócil, humilde, creado por unos intereses burgueses, fuese por razones económicas o por el puro paternalismo que necesitan ciertos grupos y personas para poder sentirse buenos y solidarios, o porque así pueden justificar su ideario político, son las que subyacen La Carreta y mucha de la literatura costumbrista que escribieron los buenos hombres y mujeres literatos de esas épocas, en su mayoría producto de Humanidades y Estudios Hispánicos en la UPR; y ya se sabe quiénes fundaron esos departamentos académicos. Es más, me atrevo apostar, que el Gibaro de Alonso es mas fiel a esa "humanidad" del campesino puertorriqueño que Marqués, etc. etc.

Nos mudamos, me incluyo, porque nos dio la real gana, y algunos no les ha ido tan bien y a otros sí, como a cualquier grupo de migrantes. A mi entender, los únicos patéticos aquí son esos autores.

Dos citas que conseguí de una articulo que había leído sobre el tema:

"......por tantos trillada: de la montaña al arrabal de San Juan, y de
San Juan a Nueva York."  "Pudiera decirse que los autores destacan la fuerza de las condiciones ambientales sobre la conformación y el destino del individuo." (ABIGAÍL DÍAZ DE CONCEPCIÓN, LA CARRETA, COMENTARIOS DE UN PSIGOLOGO SOCIAL)

Thursday, July 10, 2014

Terapias poéticas y el bloguero

La poesía puede, en ciertos momentos,  más que otras formas literarias, servir no sólo como un fin, no sólo para lograr un producto; puede servir como un medio que le permite al poeta entender sus demonios, sus dioses, sus ángeles, su cuerpo, su espíritu, sus historias. 

Wednesday, July 9, 2014

El bloguero y las ganas

-¿Por qué escribe? - le preguntaron al bloguero.

Sin pensarlo dos veces, contestó - ¿Y a usted qué le importa? Pero le digo, porque me da la gana, y lo hago cuando me da la gana. En inglés tienen deseos, sentimientos; no tienen ganas.

Tuesday, July 8, 2014

CCNY - La Universidad: El control de los cuerpos y los saberes

Una de las experiencias mas defraudadoras que tuve como educador en CCNY fue ser testigo del desmantelamiento de programas que combatían el colonialismo educativo, la escolarización como objetivo, en oposición a la educación como proceso integral: desde la destrucción del Workshop Center for Open Education, para convertirlo en un salón de ciencias para maestros de primaria, hasta el sabotaje de una conferencia que abordaba ese tema y presentaba proyectos que partían de un enfoque y propuesta integral.

Durante la conferencia que organicé en CNNY, 2003, una profesora de McGill University de Canadá describió un programa que requería que los futuros docentes pasaran el año académico viviendo y compartiendo con los pueblos originarios - Mohawks, Inuit - de Canadá, siguiendo el modelo educativo de esos pueblos para así no desestabilizar sus procesos sociales, lingüísticos, epistemológicos. Durante el verano, los futuros docentes venían al campus a discutir sus hallazgos y completar otros requisitos académicos. Un proyecto único y anticolonialista.

Otros proyectos, grupos de auto gestión y educación - maya hablantes de México, mujeres rurales en Puerto Rico - fueron presentados y discutidos en dicha conferencia, saboteada por una educadora multiculturalista, quien además de subestimar mi papel dentro de la organización del encuentro y el valor que tenía para los estudiantes de CCNY, llevó a los estudiantes a que fuesen a oír a una europea que les iba a hablar sobre lenguas minoritarias; puro coloniaje en acción.

El artículo que incluyo explica un poco el por qué de esas propuestas y trabajos:*

"....'La universidad ha sido y sigue siendo una instancia fundamental de la colonialidad del saber' define Walter Mignolo, profesor de Duke University (EE.UU.), donde dirige el Centro de Estudios Globales y Humanidades....... La idea fundamental del grupo es que la colonialidad es la cara oscura de la modernidad, y que esa díada modernidad/colonialidad opera desde una matriz de poder con pretensiones universalistas, la matriz totalitaria de la razón moderna, instituida sobre la dominación y la explotación de seres humanos definidos como inferiores desde la invención de la noción de raza. El pensamiento decolonial considera parte de esa lógica/retórica tanto al capitalismo como al socialismo, y toma distancia de otros pensamientos que cuestionan la modernidad (Nietzsche, teoría crítica, Foucault, posestructuralismo, posmodernismo), a los que considera eurocentrados, incapaces de dar cuenta del silenciamiento de otras culturas inherentes a la colonialidad"

* http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-250276-2014-07-08.html


El Califa de Córdoba

¡Por ahi viene el Califa, por ahí viene el Califa!  Corran todas a los patios de Córdoba, interiores obscuros, protejan sus vergüenzas, perfumen con gardenias, rosas y lirios, arropen de negro, susurren a los muertos que miran de lejos.

Getz y Astrud Gilberto, mentirosos

En el oído, La Chica de Ipanema sugiere
caminar por el parque, buscar la venida
de onduladas formas en la cama, top, tú. 
Tú, en el banco donde pudiste sentarte
estaba vacío. Sentí tus trazados, piernas
gemidos. Boca abajo el sudor espera.
La calle cruzabas, decía el banco. Olía
a semen. Tu despedida, sin irte. Te vienes
antes de verme. En el banco no estabas.
Olías mi llegada. Escogiste irte, quizás
te venías antes de llegar al banco, vacío.
Stan Getz y Astrud Gilberto, mentirosos.

Monday, July 7, 2014

American Exceptionalism and the Education of the Puerto Rican

In order to understand this body of ideas and consequences, please refer yourself to several archetypes. Although not exclusively, some of these characters are: the "independentistas" who sent their children to English only schools run by American educators; the "pitiyankis" who send their children to "escuelas públicas" where very little English is being taught; the USA suburban middle class woman/man who uses her/his Puerto Rican ancestry as a tool to classify herself/himself  like an outfit, or in order to react to the perceived significant other. You can use actual subjects or representations in the visual arts. poetry, narratives, theater, essays and academic treatises. The central question must remain: how is American Exceptionalism being transmitted to or expressed thru the Puerto Rican personae? (It must be remembered that one does not have to agree as to who is or who is not a Puerto Rican; que ese tema es un avispero)

NEbrIJA Me mAtA

....,,,,::::;;;()---------__________^^^^^^^<><€<><>€€€€€$$$$$$$&&%%%%%%%¿?¿? Los gramátologos son fascistoides.

LA DESMITIFICACIÓN DEL CULO


La desmitificación del culo ocurre después que las feministas desmitificaran y politizaran la vagina; la que una vez era conocida como la vergüenza. 

Censurado, legislado, politizado y moralizado, el culo revierte su papel de órgano mono-funcional, escondido y avergonzado, a uno como texto y figura de la liberación sexual y de género; añade una nueva función a las anteriormente enumeradas: cual musa poética, se convierte en obra de arte.

El CULO ES UN TODO

Anoche pediste. mi culo
Te lo presté sin condiciones
El culo símil, texto y figura, fisura
Sin condiciones, jurídico, ondulado
En su encierro y reflexión se abre a ti
En sí mismo, muda sus notas, perfumes
No lo devuelves, robas sus ritmos, funciones
El culo de incienso, de oro, de plata, metáfora
Esperas, lo agarras, lo besas, lo hueles, lo guardo.

Sunday, July 6, 2014

TEORÍA DE LO RELATIVO

La belleza está en lo tierno de su mirada
Arrugas, ojos sin brillo, cuerpo panzudo
La belleza no entra por las palabras
Gases desprevenidos, aliento sulfúrico
La belleza contradice al autor de la misma. 

La belleza no tiene orientación sexual
Respiros, silencios, llantos, risas, gritos 
La belleza no tiene estado o constitución
Abrazos, caricias, besos, simbiosis 
Sus múltiples orgasmos hablan por ella.

Saturday, July 5, 2014

Compadres y Colonias en el Saint Jean Baptiste de Quebec

“I live in a colonial city” no fue dicho ni con la vergüenza, ni con el sarcasmo del colonizado. Fue dicho con aplomo, obvio orgullo. Sus inquietas manos y brazos, gestos, movimientos de los ojos, subida del metal de voz, y respiración profunda acompañaron su bien fundamentado discurso sobre las ciudades coloniales de las Américas, y  la firme aseveración en respuesta al (“small talk”) comentario, “you seem to like colonial cities”, que  sirvió de pausa entre su extensa cátedra sobre las ciudades coloniales y la anteriormente citada respuesta.

“Quebec is a colonial city” reafirmó  el muy dramático monsieur, con su pelo revuelto, una sonrisa algo burlona, bastante entrado en años, y muy consciente de su pedigrí cultural,  en un café del pintoresco barrio de Saint  Jean Baptiste. Situado al otro lado de las murallas, el barrio es lo mas bohemio que se puede encontrar en la bastante conservadora y nacionalista ciudad (Si Montreal recuerda la vida cosmopolita, Quebec evoca un pasado colonial que no deja de estar presente). El barrio St Jean Baptiste sirve de puerta al mundo más allá de las lindas casas coloniales en el Vieux Quebec.


“What brought you to the city of Quebec?” fue la pregunta  que guiaba el  verdadero interés del monsieur.  Disfrazada de discurso intelectual, su nada sutil curiosidad era averiguar quiénes eran estos tan dispares personajes, que hablaban inglés como segunda lengua (uno francófono y el otro mas difícil de categorizas). No era que el monsieur estuviese tan interesado en las ciudades coloniales,  desde Cartagena de Indias hasta San Juan de Puerto Rico; era que estaba interesado en saber qué hacia un hombre pardo, extranjero, bastante mayorcito en compañía de un tatuado, pelirrojo joven quebequense.


 “And how did you guys meet?” no consiguió la respuesta deseada. Un relato tan largo y complicado es muy difícil de explicar en un ratito.  Se le aclaró que el viejo y el joven eran compadres, y para eliminar cualquier posibilidad de duda - que los personajes no eran lobos o ingenuas caperucitas -, se le mostraron fotos de la familia boricua-quebequense.


La verdad adquirió carácter de fábula ante los incrédulos ojos del colonialista (nada de colonizador ni colonizado). Ni las fotos de los ahijados y compadres parecían convencer al monsieur,  que  entre el joven y el viejo solo había una gran amistad y compadrazgo; que no eran zorros personificando gentes, ni tampoco eran malvadas viejas locas brujas en busca de comerse vivos a inocentes niños.


El monsieur, al igual que otros, entendía muy bien las historias de las colonias en las Américas, las relaciones económicas, culturales entre los países, sus coordenadas  históricas, y políticas,  pero se le hacía difícil entender cómo dos personas tan dispares podían ser compadres y mucho menos amigos. No lo decía pero sus gestos lo delataban.


La incredulidad del monsieur no era nada distinta a muchos otros, amigos y parientes, que tampoco pueden entender una amistad entre un viejo y un joven. Si no caben dentro de los esquemas interpretativos que usan para explicar un dado fenómeno, no puede ser cierto.


“A country is an abstraction” fue la seca y tajante contestación  a la pregunta, “And what is your position with regards to the relationship betwenn Quebec and Canadá?”  Nada de polémicas sobre hegemonía cultural o poderío imperial entre un país y otro. Su postura era completamente pragmática, en función de las relaciones económicas entre ambas partes y la necesidad de mantener un continuo diálogo entre anglo Canadá y su contraparte quebequense.


“We’ve got to go, meeting the kids and their mother, but let’s hope we see each other again,”


Otra vez los ojos del monsieur reflejaron duda, desconcierto, cuando se le dijo que, aunque los nenes no hablaban inglés o español, y el padrino no hablaba francés, se llevaban y entendían de las mil maravillas.


“We’ll do.


Lo que no es una abstracción son las relaciones entre la gente, entre compadres y comadres, ahijados y padrinos, amantes y vecinos, viejos y jóvenes, las substancias que empatan a los humanos.  Del monsieur haberse enterado cómo el pardo y el pelirrojo se conocieron, a saber cuál hubiese sido su cátedra; otro cuento.


La despedida completó un ciclo, selló un microcosmos, un efímero  momento cargado de ideas, prejuicios, dudas y posibilidades en un café en el otro San Juan Bautista, no el del Caribe, el de Quebec. Juntos, todos juntos.

Identidad Nacionalista de Folletín en CCNY

 "La historiografía nacionalista obvió la fragilidad de nuestras repúblicas oligárquicas y el caudillismo que las atravesó durante el resto del Siglo XIX y hasta entrado el XX. Y tampoco subrayó que 1a creación de un estado nacional y de una cierta unidad nacional se logró, por lo general a través de “dictaduras centralizadoras,” desde Rosas en Argentina hasta Trujillo en la República Dominicana. - "*

La identidad, la función de los textos en su conjugación y su vínculo con las escuelas era un tema obligado en la asignatura donde se estudiaba el lenguaje y la educación, durante mi extensa jornada en el CCNY. Para algunos estudiantes, le era muy difícil comprender que sus identidades no eran producto de la revelación divina y que estaban a la merced de las coordenadas históricas, incluyendo qué se lee y cómo se lee. Tanto criollo que no descendía de criollos era devastador. Tanto mestizo que se pensaba descendiente de blanco-europeo era más de lo que podían tolerar. Muchos estudiantes en CCNY no podían ver más allá del nacionalismo de "friquitín", cuando la mayoría eran víctimas del mismo; de nada les servía, fuera de satisfacer sus "eguitos", pues allí estaban, al igual que Simón Rodriguez, separados del gran educador por ciento y pico de años, desterrados por sus grandes patriotas y naciones. Lo que los salvaba era que, por ahora, no estaban buscando el gran califa. Por lo menos, don Simón sabía porque lo habían desterrado y obligado a vivir en la extrema pobreza.


* see more at: http://www.80grados.net/memoria-iconoclasta-del-gabo/#sthash.q9d5xUay.dpuf

Friday, July 4, 2014

El Tango del Taxiboy

(En el fondo se oye música de tango contemporáneo, Bajofondo, quizás.. Una pareja de hombres, un joven de unos veinte años y un treintón bailan un tango. Un hombre y mujer sesentones observan a los bailarines y conversan)

Sesentón - En Buenos Aires bailé.

Sesentona - ¿Con quién?

Sesentón - Solo.

Sesentona - ¿Por qué solo?

Sesentón -  La pareja que contraté  como acompañante prefería bailar con otros. (Pausa) Se repitió lo que había dejado en Nueva York con mi asistente de cátedra en la facultad y compañero en la casa. Yo seguía pagando.

Sesentona - ¿Para que bailaran con otros?

Sesentón - No.

Sesentona -¿Y seguiste pagando?

Sesentón - Sí. (pausa) Sigo.

Sesentona - ¿Por qué?

Sesentón – En Nueva York, deseo que además de las buenas mesas y conversaciones, divertirme con su mente atomista. En ambas ciudades, entregarme a sus ínfulas de machos cabríos, y que deseen bailar conmigo.
Sesentona - ¿Y te han sacado a bailar?
Sesentón - No.

(El joven bailarín de veinte años se acerca al sesentón, El treintón sigue bailando)

Bailarín de veinte años - Necesito plata

Sesentón: (canta y se aleja) - "…todos dices que es mentira que te quiero" (Saca y muestra billetes)

(Bailarín de veinte años sigue al sesentón, lo agarra por el cuello y lo arrastra. Treintón, mientras baila, se acerca al bailarín de veinte y se lo lleva. Dejan caer al sesentón. Los bailarines recogen los billetes y siguen bailando)

Sesentón (En el piso) - Siempre me gustaron los hombres que me hablaban con firmeza, directos nada de regodeos. Cada vez que me conquistaban, mi pecho se llenaba de sensaciones, sentía el calor del deseo dentro de mis entrañas. Quería ser suyos, solo suyos.

Sesentona (Se sienta a su lado) - ¿Y lo lograste?

Sesentón - No

Sesentona - Fascinante, tu vida. La vives plenamente. Dime, como no los pudiste poseer o que te poseyeran físicamente, ¿qué hacías para satisfacer tus necesidades sexuales?

Sesentón - En Nueva York leía a Genet, Cavafis, Ramos Otero, Goytisolo, Mendicutti, White, todos y cada uno de ellos junto a las continuas lecturas del mismo, un solo Mann. En Buenos Aires le escribía al de Nueva York para que me acompañase. (Se pone lentes, lee) Querido profesor adjunto de cátedra y casa, solo muy solo en Buenos Aires, los museos no comparan con los de Europa, Fuera de Piazzola, los otros tangos son para cortarse las venas, cantados por viejos llorones, y compras no quiero hacer. No me interesan los cueros. Ven que te necesito.

Sesentona -Vives una vida de tangos.

Sesentón – Quería entrar bien adentro, sentir su carne. Ser ellos, a veces. Otras, poseerlos. Quería que mataran el yo. Y yo matar el de ellos.

Sesentona - Más Gardel que Piazzola.

(Bailarín treintón se le acerca al sesentón, le quita los lentes, pasea al ritmo del tango, regresa, le quita la camisa, se la pone, deja desnudo al sesentón. Sigue bailando con el de veinte. El sesentón se pone otra ropa, y baila con la sesentona)

Sesentón - Lo único que deseaba era que me quisieran, no me importaba si tenía relaciones sexuales o no. Puro éxtasis.

Sesentona (Mientras baila acaricia sexualmente al sesentón) -  Ya no tienes que aprender a bailar.

Sesentón -  No encuentro sus pasos, ni encuentro su piel. Encuentro la mía. No encuentro sus rostros suaves, ni sus sonrisas, ni sus ojos caprichosos. Solo estos ojos llorosos, apagados. Estas arrugas ancianas.

Sesentona: Bailas muy bien.

                         Fin

(c) Gerardo Torres Rivera
(Nueva York/Buenos Aires, 2013)

Wednesday, July 2, 2014

Teorías para blogueros : exogénesis y endogénesis - si te escribo, te leo, te re-escribo y re-escribo

Cual sujeto ferreiriano, el bloguero en su continua re-escritura muestra sus estadios, y sus estados. No le queda otra salida. Y en ese papel de sujeto y objeto dentro del proceso de la lecto-escritura, lo que dice Silvana López de otro escritor es lo que dice de mí. Me siento aludido teoricsmente sin ser evidencia directa. Es como si las macro conciencias jungianas o las no coincidencias canettianas nos ligaran; y al, valga la redundancia, ligarnos nos releen, releemos y re-escriben, re-escribimos, y releen, y siguen los borujos y embrujos textuales: 

"........ se inscribe, entonces, en una serie en la que lectura, escritura y literatura se acoplan y se intersectan en un juego constante de apropiaciones, transformaciones y desplazamientos que producen ese sentido de inacabamiento que persiste en el interior del proceso escriturario.
Correlativamente, la idea de escritura remite a dos instancias: proceso y producto. El conjunto de mediaciones que se registran desde que el sujeto-escritor se dispone a producir el objeto-escritura creando el espacio del texto es el momento de conjugación o proceso; esa instancia se manifiesta en el producto y constituye el momento objetivable del hacer de la escritura." 

"Raymonde Debray-Genette, a partir de su estudio sobre Flaubert, considera dos dimensiones analíticas que intervienen en los procesos de escritura: exogénesis y endogénesis. El primero incluye la selección y apropiación de fuentes por parte del escritor y se relaciona con la operatoria de ficcionalización de textos literarios, históricos, geográficos o de otra índole o la anotación al margen de citas de otros autores para entrelazarlas con su escritura en distintos niveles de apropiación. El segundo se ocupa de la producción y transformación de estadios redaccionales (20)."  (véase enlace al final de este escrito)

Y el bloguero en su continua re-escritura, cual chico bajo observación en los estudios de Ferreiro y sus estudiantes,, muestra sus estadios, y sus estados. No le queda otra salida.


Silvana López. "Libertella escribe y reescribe el viaje de Magallanes." Anclajes: 16-2, jul./dic. 2012.

http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_serial&pid=1851-4669&lng=es&nrm=iso

Sin ti soy otro.

Te mentí. Te dije que estaba con otro.
No quería sentir lo que deseo de ti.
El otro era yo. Sin ti soy otro. 

Tuesday, July 1, 2014

Claras y Matrimonios

No te enojes. 
El día que me pediste que nos casáramos, te dije que sí. 
Pero no ese día. ese día no podía. 
Estaba batiendo unos huevos; preparaba un flan, 
y no quería que se cortaran. 
Sí, las claras; no las ofertas de bodas. 
Tus ofertas han sido tantas; se han cortado muchas veces,
mucho más que las claras de huevos para un flan.

Días Flacos, días gordos

no puedo querer un lunes, si el martes es de otro
toda la tarde traté de engordar un cuerpo, un deseo
no puedo amar de lejos un martes, si el lunes es tuyo
toda la noche enflaquecí los recuerdos, una víspera 
de otro día mas grueso, un martes junto a otro. 

JABIBONUCO: 3. La Flor de la Campana

3. La Flor de la Campana

Fe, Esperanza y Caridad llegan donde el ceiba milagroso de Altagracia las ha dirigido, a otro árbol, en las Islas de Sotavento, el de la flor de la campana, un icono sagrado entre algunos de los pueblos que habitaban estas islas, y continúa como fuente de conocimiento entre aquellos que buscan recuperar sus lejanas conciencias.


Sembrado en tiempos tan distantes que sus fechas se pierden en la memoria de los que recuerdan que el árbol surgió sobre las cenizas que allí quedaron cuando los hombres de hierro y largas cotas negras quemaron a los amantes y bohiques.

"Muy mi Señor mío, Marqués de Jájome Bajo, si hoy le escribo estas páginas fue a sugerencias de Usted, mi más agradecido protector, y al muy diligente y anciano maestro, el Marqués de Santillana, quien arduas horas estuvo guiándome por las lenguas y letras de Usted y sus hermanos que hoy conozco, y quien quiso conocer sobre aquellos de nosotros que de otros martirios fuimos salvados. La muerte del Marqués de Bobadilla me llevó hasta hoy donde Usted y no puedo dejar de agradecer su bondad y protección."

El árbol de las flor de la campana expande las conciencias y lleva a las tres cubanas a otros lugares, otros tiempos paralelos, otras medíunidades, un santiguador caribe, con su crucifijo en mano y un guanín colgando del cuello, un hombre, un bohique, que ayudará a iluminar y tranquilizar dos almas que todavía viven rondando cerca de la tierra y no logran transformarse en jupías. El santiguador no puede identificarlos, solo este hombre en un barco cerca de ellas podrá lograr aclarar sus pasados y destinos.

Llegan Fe, Esperanza y Caridad donde mí en el crucero, por la señas que en Dominica, el santiguador caribe les indica; y en trance cuentan sobre otras cartas y documentos prohibidos que se encuentran en los Archivos de Indias en Sevilla, quizás en un antiguo monasterio en Cádiz. Otros viajes, otros cuentos sin terminar, otras lenguas en busca de ser descifradas, no paran, no tienen fin.

"¡Ay!, mi amado, no sabe Usted cuánto lo añoro. Es tan grande mi dolor, mi angustia, mi desespero, que muero lentamente de dolor, y no por culpa de este camino que mis pasos guía. Muero en el vivir,  nuestro amor fue tan mal comprendido. A ese amor nos llevó el gran Yaya y hoy, otros sin decir ni explicar por qué en castigo nuestro amor han convertido. Son tan frías estas noches, tan obscuras su paredes, que el único consuelo que tengo es saberlo a usted morando en el mundo de los jutías. Un cemí  le construí, y sin entender el amor con que fue hecho, los padres de su Santa Iglesia en polvo lo han convertido.
¿De qué vale conocer sus letras, sus hombres santos y sus obras?, si bañado en soledad y lágrimas en este calabozo mis historias están perdidas. Al Marqués mucho agradezco estos folios que para su excelencia escribo, mas estas que a usted dirijo, enredadas en penumbras quedan junto a trapos y caracoles que a la hoguera pronto irán conmigo."

- Sal de aquí - gritó una voz ronca. Pudo haber sido cualquiera de las tres mujeres que saltaban, se tiraban al piso, se levantaba y daban vueltas sobre sí mismas, vueltas rápidas, brincaban, alzaban brazos, espantaban algo. La que hablaba con voz de hombre, sin dirigirse a nadie en particular, decía con voz de otro espacio - Esta no es tu casa, esta no es vida, este no es tu tiempo, tu tiempo ya pasó. ¿Qué buscas?



"Muchos hombres de fe han escrito las Santas Obras de su Padre y de su Hijo, el Señor Jesucristo, y otros que han puesto en palabras equivocadas las muy respetuosas obras de nuestra única Fuente de vidas, Yaya, que no ha sido con la relación entera que dello se pudiera dar, y que lo he notado en las cosas que de nuestras fuerzas creadoras, Juracán y Yukiyú, las que nacen y regresan a la gran Fuente Yaya, he visto escritas, de las cuales, como natural de la isla de Borikén, y su madre tierra, Atabey, que fue, es siempre y será creada por ellos con sus aguas, movimientos, flores y alimentos, tengo más largas y claras noticias que la que hasta ahora los escritores han dado.”

Los bares del crucero tienen horarios programados y quienes los frecuentan saben de antemano qué está pasando dónde y a qué hora. Los de las piscinas hasta las seis, los de baile no prenden las luces hasta la hora de la cena, y a las diez de la mañana el gran salón de los espectáculos está completamente obscuro, y hasta allí se llegaron Fe, Esperanza y Caridad cuando se dieron cuenta que algo las mantenía inquietas, y que no era ni el café ni el desayuno. Ellas sabían que era algo más allá de lo corporal. Pudo haber sido el brebaje de la flor de campana.
“Verdad es que los hombres de fe tocan muchas cosas de las muy grandes que su Padre y su Hijo Jesucristo tuvo, pero lo que escriben sobre nuestra Fuente y sus fuerzas son muy mal escritas para mí, de la manera que las dicen, las entienden mal. Por lo cual, forzado a abandonar el amor natural de las aguas y los vientos, la quietud y los movimientos de las tierras, las montañas, las flores y los alimentos, las bestias que allí le habitan, las gentes de mi isla Boriken y los jupías, que una vez fueron, me ofrecí al trabajo de escribir esta carta, donde clara y distintamente se verán cómo vivimos y ofrecemos gracias a nuestra Fuente por la continua creación de nuestras tierras, y las vidas de nuestras buenas y nobles gentes, las cosas que en Boriken había antes de que mi muy amado y bien recordado Marqués de Bobadilla allí encontrase."


Esperar bajo el infernal sol por el bus de turistas que los lleva hasta los montes en el centro de la isla de Dominica es más desesperante que la cola que hay que hacer para poder reunirse con el santiguador caribe. Después de preguntarle sobre los bohiques, eunucos y los seres de luz que fueron asesinados por los españoles, el santiguador me pidió que siguiera de cerca a las tres mujeres, que a través de ellas conocería otros planos, que no me podía decir más.
“Seres de luz, de antes y después, guíen a los seres en camino. Seres en busca de empatar historias, en este viaje, en otros, de isla en isla, de tiempo en tiempo, de árbol en árbol, repasen las lenguas que hubo, que hay, que hablan sobre los que una vez fueron, que hoy andan en tinieblas y entran en otros cuerpos, en busca de sus amantes perdidos, en los mares, entre reyes y palacios, monasterios y calabozos hablen ahora y abandonen esos dos cuerpos que no le pertenecen.”


Una vez en el barco, sin delatar mi presencia, las seguí hasta el salón de bailes. Era una voz distinta, muy ronca, la que salía de Fe, quizás de Esperanza o de Caridad. No podía distinguir desde lejos. La sala de bailes no la usan de día y en ella las tres cubanas encontraron lo que el palo santo, la flor de campana, el santiguador y Altagracia le habían confiado.
La familia cumpleañera no juega en los casinos, ni se baña en las piscinas, ni van a los bares y su paseo por el barco, explorando sus salas, biblioteca, áreas de juego, los llevó hasta donde creían que era un ensayo, el salón de bailes. Cuando oyeron las voces roncas y vieron los saltos, reconocieron que no era la preparación del espectáculo de por la noche.


Llenos de gozo, los miembros de la familia observaban de lejos a Fe, Esperanza y Caridad en su trance, hasta que unas sombras los asustaron, se persignaron y siguieron camino. Frente a ellos caminaban rápidamente los dos hombres, los amantes furtivos.
- Sal de aquí – gritó la voz ronca; una voz que no esperaban oír los dos hombres que se manoseaban en una esquina de la sala de bailes, detrás de las cortinas de terciopelo que separaban la tarima del salón de bailes. Temerosos de que quienes estaban ensayando los descubrieran, se fueron sigilosamente, protegidos por la obscuridad en el salón y se escurrieron detrás de la familia, con la esperanza de que tampoco éstos los vieran.


"En todo lo demás que de aquellos indios en la isla de Boriken se puede decir por los señores y hombres de fe que la tocaron en parte o en todo; que mi intención no es contradecirles, sino servirles de comento, de intérprete en muchos vocablos y costumbres, que, como extranjeros en aquella lengua, interpretaron fuera de la propiedad de ella, según que largamente se verá en el discurso de la historia, la cual ofrezco a la piedad del que la leyere.”
La señora frente a la tragamonedas no disfrutaba del alboroto que llevaba la familia cumpleañera, ni pudo entender a qué se referían, todos hablaban a la vez, debatían si los dos hombres salieron por detrás de las cortinas, o eran parte de los ritos de santería, o era un santo el que les bajó a las res mujeres, o era un espíritu en busca de adelantar su ascendencia a planos mayores; no, eran santeras cubanas, el acento cubano, pueden haber espiritistas cubanos, no todos son santeros; los dos hombres deben ser creyentes, puertorriqueños los dos; no uno es español, su acento es castellano, casado, lo vimos bailando con su esposa, y el señor sentado cerca de ellas era otra mediunidad, un babalawo, estaba bien quieto. - ¡Uy, aléjate, solavaya!

“Viviendo o muriendo aquellas gentes Araguacu, llegados en yolas de islas más grandes a la isla de Borikén, muchos tiempos atrás de la manera que hemos oído y contado, y recordado en nuestros cemíes, permitió nuestro Yaya que dellos mismos saliese el conocimiento que les diese alguna noticia de la ley natural y respetos que los hombres debían tenerse unos a otros, y que los descendientes de aquellos Araguacu, procediendo de bien en mejor cultivasen aquellas tierras, y a sus hombres, haciéndoles capaces de razón. Después de haber dado muchas trazas y tomado muchos caminos para entrar a dar cuenta del origen y principio de los Araguacu que fueron, son y serán, me pareció que la mejor traza y el camino más fácil y llano era contar lo que en oí muchas veces acerca de este origen y principio, porque todo lo que por otras vías se dice de Yaya viene a reducirse en lo mismo que nosotros diremos, y será mejor que se sepa por las propias palabras que un Araguacu lo cuente que no por las de otros autores extraños.”



Ajena a la familia cumpleañera, que en ese preciso momento salía por una de las puertas que daban a la cubierta del barco, y rescatada por la tragamonedas, la señora cambio de semblante,  cuando la máquina empezó a sonar, un ruido constante, estridente, y las monedas bajaban por montones y caían en el cubo de cartón. Sonreía, ahogada en un estado de puro placer, absorta, en una relación simbiótica con el casino, la música, los cajeros, las meseras.
“Nuestra gran Fuente, Yaya, envía sus Fuerzas que ayudan a Atabey a crear las tierras, labrar sus bateyes, cultivar las plantas, los frutos como hombres racionales y no como bestias, y les pide que fuesen por do quisiesen y, doquiera que parasen a comer o a dormir, procurasen agradecer y recordar en sus cemíes las vidas de ahora y de siempre, y que a Juracán y Yukiyú, bailasen y tirasen sus flores y granos para ayudarles y agradecer los alimentos y nuevas vidas que las Fuerzas nos llevaban y traían. Viendo los grandes vientos que arropaban y cambiaban estas tierras suyas, mi gran protector, corrí a agradecerle a Juracán y ofrecerle las flores, frutos y semillas para que a otras tierras los vientos de Juracán llevasen, y en otros momentos allí se cultivasen.”


Fe, Esperanza y Caridad, exhaustas, cayeron de rodillas, con las cabezas sobre el piso, y los brazos estirados hacia el techo, lloraban desconsoladamente. Ante aquella escena, callar y esperar a que me vieran fue lo único que pude hacer. Se levantaron, vinieron  donde mí y como si me hubiesen conocido de mucho antes, de otros mundos, me contaron que los espíritus de los que una vez fueron me seguían y que esperaban que los ayudase a reencontrarse, a completar su misión en la tierra.
“Mi falta de ropas y bailes era llenos de gozo y no ofensa a sus otros siervos y amigos, menos a sus hombres de fe, su Jesucristo y Dios amado. Pero conforme a nuestra lengua, como atrás hemos dicho y diremos de la mucha significación que los Araguacu encierran en sola una palabra, Juracán, nos pide que demos gracias y ofrezcamos algo al que hace llevar estas flores, estos frutos, dándonos alimentos y vigor para vivir los que acá y allá vivíamos y los que en nuestros cemíes siguen viviendo, Entendemos los Araguacu, con lumbre natural, que se debían dar gracias y hacer alguna ofrenda al Yaya, por habernos ayudado en aquel alimento y nacer de nuevo Atabey.”


Ver el tranquilo mar, tomar el fresco desde la cubierta que bordeaba el piso donde se encontraba el casino, fue lo menos que pudo hacer la familia al encontrase de frente al español, Diego, y a su esposa, Isabel, en una fuerte discusión. El otro, el puertorriqueño, Javier, miraba desde una cubierta superior, con su cuerpo que casi colgaba de la baranda desde donde se podía observar las tranquilas aguas color turquesa del Caribe. 
“De este calabozo escribo estas frasis, mi bien amado protector, frente al enorme crucifijo que cuelga de estas frías paredes, en espera de aquello que dicen es la quema en la hoguera por haber servido al mal espíritu, su diablo. Cuán lejos, cuánto tiempo hace que me llegué hasta sus tierras, cuán mal fue entendido lo que pedía y sentía con mis flores, frutos y semillas a los vientos de Juracán. Mi querido protector, lejos de mi Boriken, no he sido entendido por sus sacerdotes y reyes. En espera, en este frio aposento, por la quema en la hoguera, de rodillas, obligado, frente a su crucifijo me despido, su servidor, Jabibonuco


http://memoriasdeungaysesenton.blogspot.com/2014/06/jabibonuco-4-el-crucifijo.html